A 5 días del Inicial 2013: ¿cuál de los refuerzos estrella asoma como figura?

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Las cartas están echadas: Boca, Estudiantes y Vélez trajeron a sus históricos para pelear hasta el final. River apeló a nombres de peso que eran viejos deseos del DT.Newell’s sufrió la baja más sensible y la reemplazó con Trezeguet. Encuesta

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Crédito foto: Télam

Boca hizo una mezcla entre su historia y “lo seguro”: logró la vuelta de dos emblemas de su pasado como Fernando Gago y Daniel “Cata” Díaz para dos puestos clave del 11 titular que pedían a gritos por un líder tras el frustrante torneo pasado. En este campeonato contará además con Franco Cángele, quien tras entrenarse en el club todo el semestre dio muestra de su calidad en los partidos de preparación, y contrató aClaudio Riaño,uno que en el último torneo siempre rindió en San Martín de San Juan. En el debe: le sigue faltando un marcador de punta por la derecha. Jugará sólo torneo local.

 

Tras fallidos intentos por repatriar a los ex que movilizan al hincha (Aimar, Saviola, Demichelis), River cumplió entonces los “sueños” de Ramón Díaz. Trajo a Jonathan Fabbro, el enganche por quien el técnico ya había pedido con insistencia en el pasado receso, y tras una ardua negociación logró finalmente la llegada de Teófilo Gutiérrez, un delantero de indiscutible talento tanto como de repetidos comportamientos extrafutbolísticos que atentan contra su capacidad a la hora del juego. River necesita de sus goles con desesperación. El club fichó también a Carlos Carbonero, el colombiano ex Arsenal que pide pista en el costado derecho del mediocampo, y le hizo un lugar al“Malevo” Ferreyra,uno que el DT pide adonde quiera que vaya. Jugará torneo local y Copa Sudamericana.

 

Entre los grandes, San Lorenzo fue de los que más y mejor se reforzó: apuntó a nombres que vienen cumpliendo desde hace ya varios torneos y a talentos emergentes, como los delanteros Martín Cauteruccio y Juan Ignacio Cavallaro, el mediocampistaFernando Elizari o los defensores Fabricio Fontanini y Emanuel Más. El técnico Juan Antonio Pizzi tendrá como desafío encontrar el 11 ideal entre las caras nuevas, las figuras que ya estaban y los chicos que en el torneo pasado dieron la cara por el equipo. Jugará torneo local, Copa Sudamericana y Copa Argentina.

 

En Estudiantes, otro de los nombres que conmueven: Juan Sebastián Verónreaparecerá en el primer equipo tras haber anunciado su retiro de fútbol hace un año atrás, pero convencido de que aún tiene fútbol para aportarle a un equipo que viene de campañas que lo obligan a no descuidar el promedio. Entre los que llegan “de afuera”, dos que prometen: Patricio Rodríguez, el ex Independiente que regresó al país tras su paso por el Santos de Brasil, y Jorge Luna,figura del descendido San Martín de San Juan. Jugará torneo local y Copa Argentina.

 

Newell’s, el campeón, deberá dar una prueba de carácter ante la baja más sensible de los equipos de Primera: el mejor delantero del torneo pasado, Ignacio Scocco, emigró al Inter de Brasil y el club intentará reemplazarlo con David Trezeguet quien no fue tenido en cuenta en River por Ramón Díaz. Una sorpresa pese a ser un jugador mundialmente consagrado.

 

Tras un semestre de impasse, Vélez quiere volver a la disputa de los campeonatos y “rompió el mercado” con el regreso de Mauro Zárate. El delantero promete ser quien le dé al equipo, que ya está ensamblado, el toque de calidad que le hizo falta el semestre pasado. Jugará torneo local y Copa Sudamericana.

 

En el resto de los clubes, si bien hay algunos nombres importantes que llegaron como refuerzo (Mario Regueiro a Racing, José Sand a Tigre o Lautaro Acosta a Lanús),ninguno se destacó por el peso de la figura contratada, lo que intebtará lograr Racing en la última semana del mercado de pases con el arribo de Santiago Silva.

 

Entre las dificultades de los clubes en cuanto a capacidad de compra en medio de una economía estancada y la cada vez más notable fuga de talentos, los 20 equipos empezarán el torneo en apenas cinco días, con la ilusión tácita de cada inicio y la obligación tanto de los equipos que deberán luchar los títulos por el peso de su nombre propio, como de los que estarán obligados a sumar para no penar, al final, con el promedio.