Acuerdo para indemnizar a Repsol por YPF

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Kicillof y Zannini aceptaron compensar a la empresa española por la expropiación de acciones en la petrolera argentina. Por España, suscribió el convenio el ministro de Industria, José Manuel Soria. También firmó la mejicana Pemex, accionista de Repsol.

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Por Redacción LAVOZ

Aunque ayer por la mañana el flamante jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich, reiteró que no habría “anuncios grandilocuentes” y dio a entender que un aumento de los combustibles era algo que estaba “en estudio”, la realidad lo desmintió a las pocas horas.

Por empezar, las petroleras YPF y Shell remarcaron fuertemente sus precios. Y, para terminar, a media tarde se supo que el Gobierno había prácticamente cerrado un acuerdo con Repsol para indemnizarla por la expropiación de YPF a cambio del pago de un monto que no se informó pero que, según trascendidos, rondaría los 5.000 millones de dólares.

El acuerdo busca sellar la paz con Repsol para que la española deje de obstaculizar judicialmente la imperiosa necesidad de YPF de conseguir socios internacionales que aporten capital.

Sorpresa en el surtidor

Según los datos de la Secretaría de Energía de la Nación, los precios de la nafta en Córdoba subieron 103 por ciento desde octubre de 2010.

Pero eso no tiene en cuenta el aumento sorpresivo que ayer determinaron YPF y Shell. YPF subió sus precios en un promedio de 6,5 por ciento y Shell en un 7,5 por ciento.

Y tampoco incluye el cuatro por ciento que ya había aumentado sus precios YPF a principios de noviembre, apenas terminado el proceso eleccionario, el 27 de octubre.

Ayer, en las estaciones de servicio de YPF en Córdoba se podían ver las pizarras donde la nafta premium rozaba los 10 pesos (9,99, por ejemplo).

El litro de la nafta Shell V-Power pasó a costar 9,66 pesos, el Diésel V-Power, 9,10 pesos, la nafta super, 8,83 pesos y el Fórmula Diésel, 7,85 pesos.

En Córdoba, YPF vende la nafta premium a 9,99 pesos, la super, 9,17 pesos, el Euro Diésel, 9,56 pesos y el Diésel 500, 8,01 pesos. En tanto, las marcas Petrobras, Axion (Esso) y Oil no informaron subas en sus precios pero no se descarta que sigan el mismo criterio que las líderes en las próximas horas.

Rosario Sica, presidenta de la cámara de Federación de Expendedores de Combustibles, mostró ayer la incertidumbre que hay en el sector, dado que hoy vence la resolución 35 que imponía topes a los aumentos permitidos a las petroleras.

Sica explicó que los aumentos decididos ayer están todavía dentro de los márgenes que tenían para subir precios las empresas que no habían llegado aún a los topes establecidos.

Los expendedores procuran que estos movimientos de precios no les sigan restando rentabilidad ante el incremento de costos operativos que dicen estar teniendo.

Por eso, Sica dijo ayer confiar en que el Gobierno adopte una estrategia de aumentos de precios “escalonados” para los próximos meses.

Pero en la industria nadie sabe bien qué va a pasar. Por ejemplo, no saben si va a continuar la lógica de la resolución 35, inspirada por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, o si habrá un nuevo esquema de precios. Moreno ya tiene fecha de salida del cargo en diciembre e incluso está designado su sucesor, un funcionario del ministro de Economía Axel Kicillof.

El esquema de Moreno buscaba beneficiar a YPF.

Bajo Repsol, YPF –la mayor petrolera del mercado– siempre tuvo precios por debajo de sus competidores, lo cual la ponía en la picota en situaciones de desabastecimiento. Era la primera en mostrar faltantes y en recibir críticas.

Con el sistema de topes, Moreno buscaba que los precios tendieran a ser más homogéneos. De hecho, los precios de YPF se acercaron a los del resto.

En contradicción con ese objetivo explícito de la política oficial hasta el momento, YPF se defendió ayer diciendo que sus precios siguen siendo más baratos. A través de la agencia estatal de noticias Télam, fuentes no identificadas de YPF explicaron que el aumento representa “un acomodamiento de los productos de YPF al resto de la oferta del mercado”, aunque destacan que “sigue teniendo los combustibles con precios más bajos respecto de su competencia”.

Precios y reservas

Tras una larga década en que todos los precios de la energía estuvieron por debajo de sus costos de producción, los especialistas señalan como inviable seguir manteniendo valores artificialmente bajos, que llevaron a perder el autoabastecimiento y, ahora, a importaciones crecientes que, en parte, explican la caída de reservas del Banco Central.