Aimar: Fue hermoso que me llamaran de Belgrano

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En Río Cuarto. Mientras disfruta las vacaciones más largas de su carrera, el talentoso volante aún no decidió dónde jugará. Se entrena en Estudiantes de su ciudad y evalúa diferentes posibilidades.

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Por Marcos Russo

De chico, e incluso hasta de grande, le dijeron “Pablito”. Lo apodaron “Payito”, en honor a su padre, Ricardo “Payo” Aimar. Brilló en las selecciones juveniles y en River, donde lo llamaron “el Payaso”. Su paso por Europa incluyó Valencia y Zaragoza de España y Benfica de Portugal, donde los hinchas lo conocen como “el Mago da Luz”.

Después de su despedida del club de Lisboa, Pablo Aimar no sabe qué será de su futuro. A los 33 años, mientras decide qué hará, disfruta junto a sus afectos en su Río Cuarto natal, a 220 kilómetros de Córdoba capital, donde algunos hinchas sueñan con verlo vestido de celeste, con la camiseta de Belgrano.

“Estoy parado frente a un asado… Listo para comer con amigos”, le contaba Pablo anoche a Mundo D.

–¿Cómo pasás estos días en Río Cuarto?
–Buenísimo. Disfrutando un montón, comiendo siempre con la familia, con amigos, con mis hermanos… Es todo muy lindo, siempre que estamos acá, estamos muy bien. Siempre que venimos para esta época, que es invierno acá, venimos más o menos 25 días y te das algunos gustos. Ahora fue un poco más y te los das más veces.

–¿Cómo viviste la despedida de Benfica?
–Con un poco de nostalgia, pero contento porque me fue bien ahí. Vivimos cinco años fantásticos. Mis dos hijas más chicas nacieron en Lisboa. Fueron años muy lindos para mí en lo futbolístico y en lo personal, y también para mi familia.

–¿Quién te puso el apodo “Mago da Luz”?
–Es por el Estadio Da Luz. No sé quién lo habrá puesto, pero claro que me gusta, es muy lindo.

–¿Cuándo vas a decidir dónde vas a jugar?
–No lo sé (se ríe). Estoy muy bien acá, estoy en mi ciudad. Es la primera vez que tengo vacaciones tan largas, puedo comerme todos los asados que quiero, acostarme más tarde. Qué se yo… Estoy disfrutando de eso. Sé que tengo un tiempo más para decidirme y estoy apro­vechando esos días que todavía tengo. Me estoy entrenando con Estudiantes de Río Cuarto o por mi cuenta y en estos días ya veré para dónde voy a jugar. Lo que tengo claro es que quiero seguir jugando un tiempo más.

 

“Estoy muy bien acá, estoy en mi ciudad. Es la primera vez que tengo vacaciones tan largas, puedo comerme todos los asados que quiero, acostarme más tarde”.

 

–Las visitas por Malasia y Estados Unidos, ¿hace que sean probables destinos?
– Sí, porque no me quiero decidir por algo que no conozco. Y también estuve en ciudades de acá, de Argentina, que ya conocía obviamente. Voy viendo, de acuerdo a lo que he visto y a lo que necesito yo, a qué lugar vamos a ir a partir de agosto o de septiembre.

– El disfrutar de tu familia, ¿te hace pensar que los podés tener más seguido y jugar en Argentina?
– Sí, eso fue una posibilidad y sigue siendo una posibilidad. Pero yo también tengo que ver otro tipo de cosas, no sólo estar cerca de la familia, sino estar bien, cerca de la familia. Mi núcleo somos seis, mi mujer y mis cuatro hijos. Después, obvio que estar cerca de la familia de mis viejos, hermanos y la de mi mujer, también es maravilloso, y eso cuenta mucho a la hora de decidir.

 

Y Belgrano
– ¿Existe alguna posibilidad de que juegues en el club que jugó tu papá?
– ¿En Banda Norte?

– En Belgrano me refería…
– Aaah ja ja… Y estaría… Yo, cada vez que me preguntan, digo lo mismo. Para mí fue hermoso que me lla­maran y se interesaran en mí. Belgrano ha hecho estos últimos años campañas fantásticas, está en una copa internacional creo que por primera vez. Y para mí fue muy lindo ese interés, pero lo que pasa es que tengo que ver todo bien primero y después tomar una decisión sin joder a nadie y teniendo en cuenta que los clubes se tienen que ir armando y no pueden estar es­perando.

 

“Para mí fue hermoso que me lla­maran y se interesaran en mí. Belgrano ha hecho estos últimos años campañas fantásticas, está en una copa internacional creo que por primera vez”.

 

–¿Tu familia te pone fichas para que juegues en Belgrano?
–No, no… Lo que hacemos acá es disfrutar, vernos y hablar de otras cosas. Con esta edad terminás decidiendo vos qué vas a hacer.

–¿River es otra posibilidad?
–¡Cómo no va a serla! Yo salí de ahí, ese estadio, esa historia, esa camiseta… Está claro. Pasa que primero tengo que estar convencido de ciertas cosas y después decidirlo, pensarlo bien. Yo sé que seguramente es el último paso en el fútbol profesional de mi carrera, así que tengo que decidirlo bien y no estoy apurado para eso. Estoy disfrutando un montón de estar en mi ciudad y estoy muy bien.

 

“(¿River una posibilidad?) ¡Cómo no va a serla! Yo salí de ahí, ese estadio, esa historia, esa camiseta… Está claro”.

 

–¿Por qué creés que Saviola va al Olympiakos, Demichelis al Atlético de Madrid, que los jugadores salidos de River no vuelven y los que volvieron terminaron mal?
–No sé bien cuál es el motivo que lleva a cada uno a no volver a jugar en River o no volver a vivir en Buenos Aires, porque no he hablado con ellos de este tema. El manual de cómo se vive no lo tiene nadie y si ellos han decidido que su vida va a ser mejor en Grecia y en Madrid, tienen todo el derecho del mundo a hacer eso.

–Cuando eran jóvenes, con Riquelme dijeron que antes de retirarse iban a jugar juntos en algún lado, con Estudiantes de Río Cuarto como una posibilidad, ¿sigue vigente aquel acuerdo?
–Jaja… De vez en cuando hablo con él, y lo que pasa es que creo que Román va a terminar su carrera en Boca, y lo bien que hace, porque es de los máximos ídolos de la historia del club del que es hincha y para él sería un espectáculo terminar ahí. Después, si lo hacemos más adelante, hay que ver si tiene ganas de jugar en Río Cuarto… No creo que se quiera hacer 600 kilómetros todos los fines de semana, pero bueno, le vamos a decir.

–Con 18 títulos ganados en tu carrera y haber jugado dos mundiales, ¿qué te queda por hacer?
–Un millón de cosas. No me pongo a contar las cuentas pendientes porque si no, no duermo. Si hablás de la selección, te digo que me hubiera gustado ganar un Mundial; si me hablás de títulos, me hubiese gustado ganar una Champions o dos o cinco… Tenés que ver que ­pasaron cosas buenas y dejar de lado las espinas que te quedan del fútbol.

–¿A la selección ya la ves lejana a esta altura de tu carrera?
–Hace más o menos dos años y medio o tres que no voy, y es muy difícil tener otra oportunidad en la selección. Hay grandísimos futbolistas y por eso es tan valioso cuando estás, porque es muy difícil ser uno de los 23 que van a jugar a la selección argentina.

–¿Hay alguna posibilidad de que antes de que te retires juegues en Belgrano?
–No lo sé, es un poco la misma respuesta de antes. Yo estoy viviendo el hoy, algo que se puede hacer muy poco siendo futbolista. Siempre te miran a futuro: cuando sos chico, dicen que tenés futuro y te van a firmar por varios años; vas a otro lado, y siempre te están preguntando por el futuro. Lo que estoy haciendo ahora es viendo que estoy unos días más que los que he estado los últimos 18 años en mi ciudad. Estoy disfrutando eso. Si está o no está la posibilidad de jugar en “X” equipo se verá más adelante, si es que se ve. Yo lo que estoy haciendo ahora, mirá, es estar frente a un asado increíble…

 

“Yo estoy viviendo el hoy, algo que se puede hacer muy poco siendo futbolista. Siempre te miran a futuro: cuando sos chico, dicen que tenés futuro y te van a firmar por varios años; vas a otro lado, y siempre te están preguntando por el futuro”.

 

–¿Cuándo fue la última vez que tuviste un contacto con un dirigente de Belgrano?
–Fue hace varios días. En realidad es a través de mi hermano, con algún llamado o mensaje. No fue directamente conmigo, sino a través de mi familia.