Argentina igualó la serie ante Francia y no se rinde: Espíritu de luchadores

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Cuartos de final de la Copa Davis. Argentina iguala 1-1 frente a Francia, un rival superior en los papeles. Con entrega, sentido de equipo y compromiso con el torneo, los locales mantienen las ilusiones de avanzar en la Copa.

“Ponga huevos, ‘Pico’ ponga huevos”, cantaba la tribuna cuando Juan Mónaco tiraba un drop de otro partido y liquidaba el pleito frente al francés Gilles Simon. Era el punto vital, clave, para igualar el match ante Francia (1-1) en el primer día de la serie, y sostener las ilusiones de la victoria en los cuartos del Grupo Mundial de Copa Davis. Antes, el top-10 francés, Jo Tsonga, había cumplido con la lógica al vencer a Carlos Berlocq.

Es que Francia llegó a Buenos Aires como un gigante dispuesto a arrasar a un equipo que no cuenta con su principal raqueta (el automarginadoJuan Del Potro) y que, por las características y el presente de sus jugadores, tiene el espíritu de lucha, el sentido de equipo y el compromiso con la Davis como sus principales argumentos.

Los números franceses, antes del sorteo, metían miedo: dos top-10, Tsonga (8°) y Richard Gasquet (9°, aunque finalmente no jugó por estar lesionado), y un doble de jerarquía integrado por Michael Llodrá y Julien Benneteau. Hasta el suplente, Simon (13° y finalmente reemplazante del lesionado Gasquet) carga un mejor ranking ATP que el número uno albiceleste, Juan Mónaco (19°).

Pero en esto de construir la historia, de tenerse fe cuando los papeles juegan en contra, de sentirse local aunque no sea a estadio lleno (ayer hubo unas cinco mil personas), la garra y la entrega para dar hasta la última gota de sudor, juegan su partido. Todos, Berlocq, Mónaco, Horacio Zeballos y sobre todo David Nalbandian, conscientes de su realidad, tienen arraigado el concepto de los luchadores.

Por eso frente al imponente Tsonga, el hombre que festeja con los pulgares apuntando a su pecho cuando gana, el tenista de Chascomús Berlocq, 71 de la lista mundial, salió a dejar todo en la cancha. Y casi sorprende. Porque hubo un aspecto que pocos consideraron: es cierto que, por no haber jugado antes, “Charly” no conocía la potencia de Tsonga y eso le generaba incertidumbre.

Pero por lo mismo, a Tsonga, que no había sentido antes el juego de Berlocq, le costó acomodarse y casi lo paga. No alcanzó porque Tsonga por algo es un top-10 y tiene argumentos como para recuperar el protagonismo que, por jerarquía, sabía que le pertenecía.
Esta vez David no pudo con Golliat, pero le dio un susto. “Si ganaba hubiese sido una gran hazaña, y por eso estoy triste, pero sería muy injusto conmigo no valorar todo lo que hice. Estar ante el ocho del mundo y llevarlo a cinco sets, es algo bueno”, destacó Berlocq.

Mónaco, con más rodaje en esto de la Davis y, con la desventaja declarada, salió a ganar. Y claro, el irregular Simon no es Tsonga. Deja jugar, y encima tuvo molestias en la espalda que lo afectaron promediando el segundo set. Entonces “Pico” impuso sus argumentos: la intensidad, la lucha, y la concentración. Y frente a un rival inferior, logró la victoria.

 

Fuente: Diario La Voz del Interior