Caso Ciccone: Boudou quedó más complicado por las llamadas de su secretario

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Según consta en el expediente judicial, el asistente del vicepresidente se comunicó numerosas veces con un teléfono de The Old Fund, el misterioso fondo que se quedó con la imprenta de valores. Boudou siempre negó cualquier tipo de vínculo con la empresa

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Además de ser su amigo desde la infancia, hace años que Héctor “Cachi” Romano se desempeña como secretario privado de máxima confianza de Amado Boudou. Por eso, el nuevo dato que se desprende del expediente de la causaCiccone tiene tanta relevancia: la Justicia detectó una serie de llamadas entre el asistente personal del vicepresidente y un teléfono en las oficinas de The Old Fund, empresa que se quedó con la imprenta de valores en una maniobra que se investigaba por presuntas irregularidades.

Según publica el diario Clarín, un mismo movimiento fue descubierto en los registros telefónicos entre abril y mayo de 2010: Boudou llamaba a “Cachi” Romano, conversaban unos minutos y, momentos después su asistente se comunicaba con The Old Fund. La maniobra también funcionaba en el otro sentido: desde las oficinas del misterioso fondo llamaban al secretario privado quien, luego de colgar, se contactaba con el vicepresidente.

La Justicia intenta determinar si fue irregular la transferencia de la ex Ciccone Calcográfica a The Old Fund, una operación en la que supuestamente habría intervenido el vicepresidente, quien es investigado por enriquecimiento ilícito y negociaciones incompatibles con la función pública.

Desde que comenzó la causa, Boudou aseguró no tener ningún tipo de vínculo con la sociedad controlante de la imprenta. Sin embargo, tres miembros de la propia familia Ciccone declararon bajo juramento haber negociado la venta de la empresa con el por entonces ministro de Economía en persona. A ello, se suma el pedido de beneficios fiscales para la empresa elevado por Boudou a la AFIP, los viajes de su hermano que fueron pagados por la sociedad controlante de The Old Fund y los indicios de un vínculo con el titular del fondo, Alejandro Vandenbroele, quien dormía en un departamento a nombre del vicepresidente. Ahora, los registros de llamadas entre su secretario y las oficinas de la compañía se suman como prueba a la causa.

A principios de febrero, el fiscal Jorge di Lello elevó un pedido para que se indague tanto a Boudou como al titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, así como también a Vandenbroele; el fundador de la imprenta, Nicolás Ciccone; dos de sus yernos y el socio comercial del vicepresidente, José María Núñez Carmona, entre otros. Hasta el momento, el juez Ariel Lijo no emitió una resolución al respecto.