Causa Río Tercero: 11 audiencias, una coincidencia y varias diferencias

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JUICIO POR LAS EXPLOSIONES EN RÍO TERCERO.
JUICIO POR LAS EXPLOSIONES EN RÍO TERCERO.
JUICIO POR LAS EXPLOSIONES EN RÍO TERCERO.

El juicio oral por la voladura de la Fábrica Militar sigue sumando testimonios. A 19 años, no aparecen hasta ahora nuevos datos que varíen las posiciones previas. Este miércoles habrá una inspección ocular al predio siniestrado.

 

“Hasta ahora, es una copia de la etapa de instrucción, pero hablada”, resumió uno de los abogados de los cuatro imputados sobre el juicio oral que está llevando adelante el Tribunal Federal 2 de Córdoba por la causa de las explosiones de Fábrica Militar Río Tercero, ocurridas hace ya 19 años.

La referencia tiene relación a que la docena de testigos que ya desfilaron ante el tribunal, en general, repitieron lo que habían declarado ante los varios jueces que en dos largas décadas investigaron el caso.

Con la apreciación coincidió el fiscal general Alberto Lozada, quien resumió a este diario que “hasta ahora no aparecieron sorpresas, los testigos fueron ratificando lo que ya consta en el expediente”.

Claro que uno y otro exponen diferencias sobre lo que significan esas ratificaciones. Para el abogado Ernesto Gavier, defensor de dos de los imputados, implica que no aparece ninguna prueba que compruebe su culpabilidad. Pero para el fiscal, con lo que se avanzó hasta ahora “se sostiene la acusación” contra los imputados, aunque acotó que “falta mucho aún”.

Se estima que restan casi 40 testigos y unas 25 audiencias, que llevarían el juicio hasta fin de año. Sea cual fuere la sentencia, se advierte desde ya que será apelada por las partes que no queden conformes con el fallo.

Las dos últimas

En las dos últimas audiencias siguieron declarando exempleados de la Fábrica Militar. En la décima, de los tres citados, se presentaron dos: Ricardo Pegoraro y José Quinteros. Según coinciden las partes, no dejaron aportes que impacten en la causa a esta altura, aunque la declaración de Pegoraro motivó una reacción de uno de los imputados que hasta ahora se había abstenido de declarar.

El exempleado de Planta de Carga de Explosivos, al relatar detalles del armamento que ingresaba a la unidad, citó que en 1994 entraron 40 ametralladoras antiaéreas, traídas de destacamentos del Ejército en Salta por el mayor Marcelo Gatto, por entonces jefe de Producción Mecánica de Fábrica Militar.  Incluyó ese material entre el que ingresaba para su reacondicionamiento para los operativos de ventas al exterior de esos años, luego comprobados como clandestinos.

Gatto, uno de los imputados, reaccionó pidiendo declarar, sólo sobre ese punto y sin responder preguntas. El militar retirado enfatizó que jamás ingresó ese material. “Miente o está confundido”, dijo sobre el testigo. Su abogado acotó que esta planta no fabricaba ni reparaba ese tipo de armas y pidió un careo con el testigo, que el tribunal denegó.

Para el abogado querellante Aukha Barbero, en tanto, el dato representa un aporte más que vincula los hechos con el intento de ocultar las maniobras de ventas ilegales, ya que –dijeron– en las pericias contables no figura ningún material de ese tipo como ingresado a la planta riotercerense.

Otra voz 

En la 11° audiencia, en tanto, de los tres citados sólo uno se presentó: Elio Fonseca, un exempleado que había dejado la fábrica cuatro años antes de las explosiones. Se trata de unas de las pocas voces, entre el personal de la unidad, que en sus declaraciones alimentó la posibilidad de que el origen no haya sido provocado sino producto de un descuido. Según abogados de unas y otras parte, Fonseca reiteró ahora que no fue testigo directo sino que un operario del sector siniestrado le comentó esa impresión. Ese operario ha sido citado para que declare en breve.

Esta semana

Este martes se retoman las audiencias: están citados otros dos exempleados de la fábrica.

Mañana, todas las partes viajarán a Río Tercero para hacer una “inspección ocular” al sitio del siniestro. Un dato que no pasa inadvertido: dos de los tres jueces que decidirán el caso no conocen la Fábrica Militar, es decir, el escenario en el que ocurrieron los hechos que se debaten en las audiencias que dirigen.

 

Fuente: Diario La Voz del Interior