Cordobés revela la cara oculta de una proteína clave contra el cáncer

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ciencia_10Fernando López Díaz descubrió cómo una sustancia que se creía antitumoral prepara a las células para sobrevivir a la enfermedad.

 

 

El investigador cordobés Fernando López Díaz (40) rompió con uno de los dogmas de la investigación en cáncer y abrió una nueva puerta para encontrar una cura y un diagnóstico contra esta enfermedad.

El dogma indicaba que la sustancia conocida como factor de crecimiento transformante beta (TGF-beta) era antitumoral. Está presente en casi todos los tejidos humanos.

Pero el trabajo de Fernando López Díaz indica que la TGF-beta también ayuda a que las células precancerosas sobrevivan, tanto al despiadado crecimiento que implica el desarrollo del cáncer y su metástasis, como a un tratamiento de quimioterapia.

A su vez, la proteína actúa cuando el cáncer aún no se ha desarrollado, por lo que sería un blanco terapéutico para prevenir el desarrollo de la enfermedad y diagnosticarla antes de que se desarrolle.

“Nuestro trabajo sugiere que podría detenerse el desarrollo del cáncer cuando las células aún son premalignas, es decir, cuando todavía no hay cáncer”, dice López Díaz.

Es el investigador líder de este trabajo realizado en el Instituto Salk, en California (EE.UU.) y que se publica hoy en la edición impresa de la revista Molecular Cell. Los estudios fueron realizados con células de tumores de mama y pulmón, y comparados con tejidos normales y con otro que tenían células premalignas.

Aportes. “El estudio ofrece dos importantes conocimientos sobre el cáncer temprano y una nueva dirección para explorar un tratamiento”, dice Beverly Emerson, jefa del laboratorio donde trabaja el cordobés.

Y agrega: “Sería fantástico si un solo agente pudiera detener el cáncer avanzado y el que todavía no se ha desarrollado”.

También podría utilizarse para predecir si células precancerosas finalmente se transformarán en un cáncer. “No todas las células premalignas se transforman en cáncer. Muchas se autodestruyen debido a los mecanismos de protección celular. Pero algunas se convierten en tumores. Hasta el momento no hay manera de predecir eso”, explica Emerson.

En este sentido, López Díaz apunta: “Hasta ahora existían muy pocos estudios que expliquen cómo hacen las células precancerosas para sobrevivir y muy pocos modelos para estudiar esto en el cáncer de mama y pulmón”.

A su vez, según este estudio, la TGF-beta también interfiere en la producción de otra proteína, la P53, conocida por ser antitumoral.

Esta proteína trata de reparar el ADN dañado, producto del cáncer o de la quimioterapia. Si no lo puede reparar, ordena que la célula se muera. Pero el cáncer logra sabotear este mecanismo. La TGF-beta sería al menos una de las responsables de este sabotaje.

López Díaz asegura que aún hay mucho trabajo por hacer. “Queremos entender las señales que convierten a la proteína TGF-beta en maligna”, dice.

Y agrega: “Si podemos inhibir estas señales y obligar a las células dañadas a que mueran, podemos ofrecer otra posibilidad de tratamiento, junto a los inhibidores de TGF-beta que ya se están probando”.

Según el cordobés, ahora buscarán compuestos sintéticos que interfieran en el proceso descripto para lograr una remisión de los tumores, al menos en tejidos y en laboratorio.

Regresar. López Díaz estudió Bioquímica en la Universidad Nacional de Córdoba. Desarrolló sus primeras investigaciones en el Centro de Investigaciones en Bioquímica Clínica e Inmunología (Cibici) bajo la dirección de José Luis Bocco.

Luego emigró a EE.UU. y se radicó en el Instituto Salk, cuna de 11 premios Nobel y uno de los centros líderes en estudios sobre biomedicina.

“Quiero volver a Argentina, pero no depende sólo de mi deseo. En realidad el dilema de los que vamos a perfeccionarnos a estos centros tan competitivos a nivel mundial es que los proyectos son mucho más ambiciosos, riesgosos y llevan demasiado tiempo. En ese tiempo muchos pierden el entusiasmo por regresar”, confiesa.

Otro local que también da batalla

Desde el país. El cordobés Gabriel Rabinovich (radicado en Buenos Aires) descubrió un mecanismo por el cual el cáncer hace metástasis sin que el sistema de defensas reaccione para frenarlo.

Anticuerpo. La proteína clave aquí es la galectina-1, la cual promueve también la formación de vasos sanguíneos para alimentar el tumor. Ahora desarrolló y patentó un anticuerpo monoclonal que en un modelo animal logró bloquear la proteína y detener el cáncer.

Conferencia. Rabinovich será nombrado miembro de la Academia Nacional de Ciencias hoy y dará una conferencia para todo público, a las 18.30, en el salón de actos de la academia, Vélez Sarsfield 229.

 

Fuente: Diario La Voz del Interior