Crimen de una nena en Galicia: apuntan hacia los padres y a una millonaria herencia

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Para la Guardia Civil hay pruebas suficientes para que la Justicia acuse a los padres de Asunta Basterra Porto por el asesinato  de su hija. El cadáver de la nena fue hallado el domingo en una pista forestal en Feros, la Coruña, y según los forenses fue anestesiada con drogas y después asfixiada. El crimen fue cuidadosamente planeado con anterioridad, según trascendió.

Ambos padres están detenidos por homicidio. Se trata de Rosario Porto (44 años), notoria abogada de Santiago de Compostela y perteneciente a una encumbrada y acaudalada familia de allí. Además, es cónsul de Francia y condecorada por el gobierno francés. El padre de la nena es el periodista, especializado en Turismo, Alfonso Basterra.

Los resultados de los exámenes practicados al cuerpo de la chica también permitieron saber que fue atada antes de su muerte. Es muy probable que para inmovilizarla se utilizase una cuerda naranja cuyos restos fueron hallados por los investigadores cerca del cuerpo durante el rastreo efectuado en el lugar.

Se investiga si el trozo de cordel junto al cadáver coincide con otro que se descubrió en la finca propiedad de la madre de la abogada ubicada en Teo (La Coruña) a tres kilómetros de donde se encontró el cadáver. De confirmarse esto los investigadores creen que fue en ese chalet donde se perpetró el asesinato.

También se encontraron pruebas de ADN  en colillas de cigarrillo en el lugar donde apareció el cadáver de la nena que se analizan para identificar a sus portadores.

Galicia y España entera están profundamente conmovidos por el trágico asesinato de la nena de 12 años y las imputaciones de que sus padres fueron los asesinos. Al parecer el móvil del crimen es económico ya que la chiquita sería heredera universal de la cuantiosa fortuna de sus abuelos, padres de la abogada.

Pero hoy trascendió que los investigadores están indagando sobre la posibilidad de que la nena, muy vivaz e inteligente, se hubiera enterado de algún secreto o información que no podía divulgarse.

La madre había cerrado su estudio de abogacía. Al parecer tenia algunos problemas económicos que le hacían necesitar importantes sumas de dinero. Además, hace no hace mucho que estuvo tres semanas en una clínica para un tratamiento psiquiátrico. Sufría de trastornos de ansiedad y depresión.

No se le conocía actividad profesional alguna aunque viajaba frecuentemente a Marruecos aludiendo operaciones comerciales, acompañada de un ciudadano de ese país, amigo personal suyo. Ahora, ese individuo está procesado por explotación de inmigrantes.

Desde que los forenses descubrieron que la víctima había sido anestesiada con drogas para asfixiarla, se trata de determinar si las drogas utilizadas no son símilares a las que ingería la madre para su tratamiento psiquiátrico.

Asunta Yong Fan Basterra Porto nació en China y fue adoptada cuando tenía un año por Dolores y Alfonso. Era una excelente alumna, muy inteligente, bella, que estaba en un curso superior al que le correspondía, estudiaba ballet y tenía un blog sobre las plazas de Santiago de Compostela. Su profesora de música describió a la nena como “un prodigio del piano”.

Los padres denunciaron su desaparición el sábado a la noche y horas después la Guardia Civil encontró el cadáver. El crimen tuvo una gran repercusión por lo atroz del hecho y la notoriedad de la abogada Porto y su familia.

En medio de grandes escenas de dolor de la familia y vecinos de la víctima se produjo la cremación de su cadáver. Al finalizar la ceremonia, la Policía se aproximó a la abogada y la detuvo ante el asombro generalizado de los que estaban allí.

La Policía sospechaba de que Dolores Porto estaba implicada en el asesinato de su hija por una serie de indicios. Primero, atrajo la atención de los investigadores con un extraño relato sobre una agresión, ocurrida en junio último. Dijo que por un descuido dejó las llaves de su departamento, ubicado en la zona céntrica de Santiago de Compostela, puestas en la puerta. A las 2,30 de la madrugada oyó gritar a su hija y cuando se levantó y fue a ayudarla encontró “un intruso de 1,60 de estatura, complexión fuerte, vestido con ropas oscuras y guantes de latex”.

Dijo que el individuo intentaba asfixiar a Asunta y cuando la madre se abalanzó sobre él, según declaró a la Policía, éste la empujó contra una pared y sufrió un fuerte golpe en la cabeza. Pero, insólitamente, la abogada no alertó a la Policía y acordó con su ex marido no denunciar los hechos para no provocarle “un trauma” a la nena.

Rosario Porto insistió en que las relaciones con su hija eran excelentes. Lo mismo declaró el periodista Alfonso Basterra, padre de la víctima, ahora también imputado por homicidio.

Otro indicio muy importante es que la Policía controló desde un primer momento numerosas cámaras de vigilancia ubicadas por toda la ciudad. Rosario Porto había declarado que se había separado de su hija a una hora temprana pero los videos de seguridad revelaron una escena en donde se ve a la abogada y su hija en el auto familiar a una hora posterior a la denuncia por la desaparición.

El juez vio “incongruencias y ambigüedades” en el testimonio de Rosario Porto así como “versiones contradictorias sobre la desaparición de la menor” por lo que decretó su detención, primero, y después la imputó por homicidio.

A últimas horas de anoche, circuló una versión de que el móvil del asesinato podría haber sido económico. Asunta sería la principal heredera de la fortuna de sus abuelos maternos, un importante patrimonio del abogado Francisco Porto Mella  y su esposa la profesora universitaria María Ortega Romero. Ambos murieron repentinamente el año pasado, con una diferencia de siete meses.

La herencia incluye inmuebles en Santiago de Compostela, Vilanoba de Arousa, Montouto y otras localidades gallegas y otros bienes.

 

Fuente: Diario Clarín