Diabetes: estrategias individuales y colectivas

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Problema mundial. El número de personas con diabetes crece en todos los continentes y la prevención está orientada a cambiar los hábitos de vida para evitar la obesidad, el principal factor de riesgo de esta y de otras patologías crónicas.

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Por Alejandra Beresovsky

Las enfermedades crónicas no transmisibles (ENT), relacionadas con los hábitos de vida, entre las cuales están las cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y la diabetes son responsables del 63 por ciento de las muertes en el mundo y causan tres de cada cuatro fallecimientos en el continente.

Las principales ENT comparten factores de riesgo: el sedentarismo, la alimentación poco equilibrada, el consumo de tabaco y la presencia de otras enfermedades, como la hipertensión. La obesidad es considerada una patología precursora de la diabetes y tanto una como otra ya no son calificadas como “enfermedades de la abundancia”, porque afectan en mayor proporción a los segmentos más pobres y con menor acceso a la educación de la población.

“Si observamos el mapa mundial de distribución de enfermedades, se observa que aquellos países con más obesidad presentan paralelamente más diabetes tipo 2”, explica Enrique Majul, director Médico de la Clínica Universitaria Reina Fabiola y especialista en diabetes, quien recuerda que se trata de una pandemia.

La obesidad está presente en el denominado periodo preclínico (cuando no hay síntomas ni indicadores detectables). Julia Migueles, presidenta de la Sociedad Argentina de Diabetes Capítulo Córdoba, explica que “lo habitual es que la enfermedad esté presente (latente) en el organismo durante un período de tiempo variable (dependiendo fundamentalmente del tipo de diabetes) antes de provocar la aparición de síntomas”. “A este estadio se le denomina prediabetes o fase preclínica”, añade. Migueles advierte que la prediabetes o periodo preclínico se prolonga hasta que la masa de células productoras de insulina llega a un nivel crítico de función. El abordaje precoz de los factores de riesgo permite evitar las complicaciones.

La Delegación Primera Córdoba Capital del Colegio de Farmacéuticos realizó en septiembre y octubre una campaña de prevención denominada “Encontrando riesgos de la diabetes”. La iniciativa incluyó 2000 entrevistas a personas que debían completar un cuestionario conocido como test de Findrisc, que consta de ocho preguntas referidas a las edad, índice de masa corporal, perímetro de cintura, hábitos alimentarios, consumo diario de frutas y verduras, realización de ejercicios físicos y la existencia de otras enfermedades como hipertensión. También se les consultó si alguna vez se le detectó glucosa alta en un control de rutina. Cada respuesta tenía un puntaje y la sumatoria determinaba el grado de riesgo (bajo, ligeramente elevado, moderado, alto o muy alto). Al paciente se le entregó la ficha con el resultado y la recomendación de consulta al médico. La campaña, organizada por la Comisión Científica de la delegación y auspiciada por distintas entidades académicas y profesionales, arrojó como resultado preliminar que el 70 por ciento de las personas que completaron el cuestionario tenían algún grado de riesgo de padecer en un futuro diabetes tipo 2.

Realidad mundial

En el mundo hay 371 millones de personas que tienen diabetes, lo que indica una prevalencia (porcentaje de casos dentro de un universo) del 8,3 por ciento, según la quinta edición del atlas de distribución de la enfermedad, actualizado el año pasado y elaborado por la Federación Internacional de Diabetes. La mitad de ellas no fueron diagnosticadas. En América central y del sur 1 de cada 11 adultos tiene diabetes (26 millones de personas); la prevalencia es del 9,2 por ciento y el 45,5 por ciento no está diagnosticada (en América del Norte, son 38 millones, una prevalencia del 10,5 por ciento y el 29,2 por ciento no tiene diagnóstico).

De acuerdo con la FID, “el número de personas con diabetes está aumentando en cada país”. Cuatro de cada cinco personas que tienen la enfermedad viven en países de ingresos medios y bajos y la mitad de los fallecimientos relacionados con la diabetes se dio en personas con menos de 60 años.

La Organización Panamericana de la Salud estableció pautas para que los países de esta región encaren el combate de las ENT:

Promover a nivel de gobierno que la prevención se incorpore en sectores fuera de la salud, como el agro, el comercio, la educación, el trabajo, las finanzas, el urbanismo, el medio ambiente y el transporte, y fortalecer los planes nacionales de salud basados en enfoques multisectoriales.

Impulsar estrategias para reducir el consumo de tabaco y la exposición pasiva.

Incentivar la alimentación sana a través de políticas que reduzcan el impacto en los niños de la promoción de alimentos no saludables y bebidas azucaradas y que también apunten a reducir el consumo de sal/sodio en la ingesta.

Combatir el sedentarismo a través de la actividad física.