Egipto: un violento enfrentamiento entre militares e islamistas dejó 42 muertos

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crisis-en-egipto-1735509w300El tiroteo ocurrió fuera de la sede donde se cree que se encuentra retenido el ex presidente derrocado Morsi; los Hermanos Musulmanes llamaron a una “intifada”.

 

 

 

EL CAIRO.- Los islamistas y el nuevo gobierno tras el golpe de Estado militar en Egipto continúan inmersos en una creciente violencia que, esta vez, dejó 42 seguidores de los Hermanos Musulmanes muertos en las afueras de la sede donde se cree que se encuentra retenido el ex presidente derrocado el pasado miércoles, Mohammed Morsi. Como consecuencia, el movimiento político-religioso llamó a una “intifada”, es decir, a un levantamiento popular contra el gobierno interino, respaldado por el Ejército.

Las versiones sobre los incidentes, que además dejaron al menos 322 heridos, según el ministro de Salud, Khaled el-Khatib, difieren según las partes.

Un vocero militar afirmó que “terroristas armados” intentaron asaltar la Guardia Republicana por la madrugada y que además “capturaron” a dos soldados, obligándolos a hacer declaraciones favorables a Morsi, lo cual provocó los enfrentamientos.

“Al alba un grupo de terroristas armados intentó invadir la sede militar, en el barrio de Ciudad Nasr, al este de El Cairo, atacando a los soldados y a la policía, provocando la muerte de un oficial e hiriendo a varios conscriptos, de los cuales seis se encuentran en estado crítico”, dijo un comunicado militar citado por el diario estatal Al Ahram.

Según el Ministerio del Interior, el fallecido es un general de la Policía que se hallaba en los alrededores del cuartel de la Guarida Republicana.

Por su parte, el vocero oficial de los Hermanos Musulmanes, Gehad El-Haddad, que se encuentra en una sentada pro-Morsi en una mezquita cercana al lugar del tiroteo, dijo que la balacera comenzó cuando los islamistas oraban y llevaban a cabo una sentada pacífica a las puertas de la sede de la Guardia Republicana.

“Estábamos orando al amanecer y escuchamos los tiros”, dijo Abdelaziz Abdelshakua, quien fue herido en la pierna. “Nos lanzaron gases lacrimógenos, nos dispararon perdigones, balas de goma, de todo. Luego usaron balas de verdad”, agregó.

Reacciones

Tras los violentos enfrentamientos, el Partido de la Justicia y de la Libertad (PJL), fuerza política de los Hermanos Musulmanes, llamó en una declaración escrita a una “intifada del gran pueblo de Egipto contra los que intentan robarle su revolución con tanques”.

El PJL también exhortó a “la comunidad internacional, a los grupos internacionales y a todos los hombres libres del mundo a que intervengan para impedir otras matanzas y la aparición de una nueva Siria en el mundo árabe”.

Mientras tanto, el gobierno de Mansur formó una comisión judicial para investigar los incidentes e instó a los manifestantes a que se alejen de “los centros vitales y las instalaciones militares” del país. En un comunicado, la Presidencia expresó además su “profunda tristeza” por la muerte de víctimas civiles en los sucesos.

El Ejército derrocó a Morsi el miércoles pasado tras manifestaciones en todo el país encabezadas por millones de activistas que pedían su dimisión. Los Hermanos Musulmanes denunciaron la intervención como un golpe de Estado y prometieron una resistencia pacífica.

Más trabas en la coalición

Como consecuencia del enfrentamiento, el partido ultraconservador islamista Nur, que inicialmente apoyó la intervención militar, dijo que se retiraba de las estancadas negociaciones para formar un gobierno interino que conduzca al país a unas elecciones.

Nur, el segundo mayor partido islamista de Egipto, que es vital para dar a las autoridades la apariencia de respaldo islamista, dijo que se había retirado de las negociaciones en protesta por lo que calificó de “masacre en la Guardia Republicana”.

Las conversaciones para formar gobierno atravesaban dificultades ya antes de la balacera, después de que el partido Nur rechazara a dos candidatos liberales a primer ministro propuestos por el jefe de Estado interino, Adly Mansur, entre ellos, el Premio Nobel de la Paz Mohamed El Baradei.

La situación deja a la nación más poblada del mundo árabe, con 84 millones de personas, en una situación peligrosa, con riesgo de una mayor enemistad entre personas de distinto signo político mientras la crisis se profundiza.

 

Fuente: Diario La Nación