El ajuste: cayeron reservas y Kicillof advirtió a las empresas por los precios

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En el primer día del “cepo flexibilizado”, hubo apenas 242 ventas de dólares para ahorro. El “blue” no bajó. Incertidumbre por la inflación.

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Por Redacción LAVOZ

El primer día de flexibilización del cepo cambiario estuvo dominado por la incertidumbre y terminó con el Banco Central acusando una pérdida de reservas de 174 millones de dólares, lo que lo llevó a perforar el piso de 29.000 millones para quedar en un nuevo nivel: 28.899 millones de dólares (Lo que no se quería, llegó).

Aunque desde primeras horas del día la gente comenzó a tramitar pedidos de dólares, los cuales llegaron a los 121 mil por todos los motivos previstos (ver A7), recién a las 11 se conocieron las indicaciones formales del Banco Central y de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) para operar dentro del cepo flexibilizado. Por eso, casi nadie logró comprar dólares con fines de ahorro, la gran novedad anunciada por el Gobierno. Según Afip, sólo se concretaron 242 operaciones de este tipo, por apenas 114 mil dólares, la mayoría tramitadas por el Banco Credicoop, cuyo presidente es el diputado kirchnerista Carlos Heller.

La disposición del Banco Central a perder reservas marcó, para los analistas, que, en principio, 8,01 pesos es la cotización del dólar que ha elegido mantener el oficialismo.

La semana pasada, el Gobierno habilitó la mayor devaluación del peso desde 2002 con varios fines: elevar el impuesto inflacionario y reducir el fuerte déficit fiscal; convalidar un dólar más caro, que restituya competitividad empresarial, licuada por la inflación; resguardar las reservas del BCRA, y achicar la brecha entre el dólar oficial y el paralelo para reducir las expectativas de devaluación constante. Pero el dólar paralelo, por caso, no cedió: cerró ayer a 12,25 pesos.

Ahora, la tensión se trasladó a los precios, donde campea la incertidumbre. Productores, distribuidores y comercializadores están semiparalizados a la espera de que la situación decante. Algunos comercios, por ejemplo, prefieren no vender hasta saber si van a poder reponer sus inventarios.

Para aplacar la inflación, el Banco Central lanzará hoy nuevos instrumentos para aspirar pesos y dólares de la plaza.

Y anoche se conoció que el ministro Axel Kicillof y sus colaboradores se reunieron con las mayores empresas proveedoras de supermercados (Procter & Gamble, Unilever, Arcor, AGD, Sancor, La Serenísima, Paladini, Quilmes, Danone, Nestlé, entre otras) para exigirles que no modifiquen precios acordados hace dos semanas y advertirles que serán sancionadas si se tocan precios sin pedir permiso a la Secretaría de Comercio. “No vamos a permitir que se desencadene una puja distributiva” en que las empresas aumenten “para no perder o para apropiarse de una renta más grande”, les dijo Kicillof.