El avance de las cirugías coronarias poco invasivas

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Procedimiento. El experto australiano Donald Ross promueve el by pass “todo arterial”, que se practica sin detener el corazón durante la intervención.

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Por Analía Reineri

Desde hace al menos dos décadas, el australiano Donald Ross se encarga de desarrollar y promover por el mundo, la “cirugía coronaria todo arterial y sin el uso de la circulación extracorpórea”.

Ross es cardiocirujano en el Royal North Shore Hospital en Sidney, Australia y, docente en la Sidney Medical School University. El experto está en Córdoba porque el 7 de marzo ofrecerá en la clínica universitaria Reina Fabiola una conferencia magistral sobre “Fisiopatología del flujo en las coronarias”, para luego ser parte de mesas redondas que girarán sobre los avances en cirugía coronaria comparando esta técnica con otras de revascularización coronaria a nivel mundial.

Cuando el flujo de sangre oxigenada se interrumpe porque las arterias se bloquean por exceso de la placa formada por depósitos de grasa, es necesario buscar un “camino” alternativo. Para ello, los cirujanos se encargan de lograr un nuevo acceso al corazón mediante una cirugía de revascularización coronaria (o by pass ). Para ello, se toma una arteria o vena de otra parte del cuerpo que se injerta a la arteria coronaria bloqueada.

Los vasos sanguíneos injertados crean una ruta – by pass – que permite que la sangre fluya con normalidad al corazón.

La cirugía coronaria todo arterial y sin el uso de la circulación extracorpórea que predica Ross se realiza usando, para la revascularización, arterias y no venas. El australiano, explicó que se trata de una operación “miniinvasiva, ya que evita el uso de la bomba de circulación extracorpórea, que es tan sencilla como la colocación de un stent (o cánula), un procedimiento muy difundido en la actualidad”. Sin embargo, señaló Ross, “la posibilidad de complicaciones pasado tres o cuatro años de la colocación de stents es más alta en comparación con la realización de puentes arteriales con una permeabilidad del 90 por ciento a diez años”.

Ross realizó por primera vez una intervención coronaria sin el uso de circulación extracorpórea en 1995 y se encargó de promoverla en diferentes lugares del mundo, especialmente en Australia y en Asia. De hecho, es una práctica usual en la India, entre otros países.

Durante este tipo de cirugía, el corazón continúa latiendo. No se conecta al paciente a una “bomba” o máquina de circulación extracorpórea. La parte del corazón en la que trabaja el cirujano se mantiene inmóvil mediante un estabilizador de tejido. Ross también ha desarrollado un estabilizador para este tipo de intervención.

Argumentos

Si bien el procedimiento más extendido y “popular” entre los cardiocirujanos es el que detiene el corazón mientras se interviene al paciente, Ross está convencido de los beneficios de la cirugía que no usa un artefacto para detener los latidos durante la misma. El experto asegura que los efectos indeseados se reducen cuando se utiliza para el by pass las arterias del tórax, las arterias mamarias interna y la arteria radial. “Sin tocar la aorta”, aclara. “Porque al ‘clampear’ o pinzar la aorta, y debido al exceso de placa en la misma, las arterias pueden romperse, lo que puede provocar que los fragmentos vayan hacia la circulación cerebral”.

Esta técnica es menos invasiva para el paciente, pero requiere de riguroso entrenamiento por parte de los médicos. Y, aunque menos costosa en términos económicos, demanda al menos unas seis horas de intervención: dos o tres más que si se usa un aparato de circulación extracorpórea.

Pero lo más importante: “la morbilidad de la nueva técnica es inferior al uno por ciento. Una disminución importante si se la compara con los indicadores de la práctica más extendida donde la morbilidad es del tres al cinco por ciento”, aclara Jorge Rodríguez Campos, cirujano cardiovascular de la Reina Fabiola.

Rodríguez Campos empezó con esta técnica en 1998 y, en 2003, realizó la primera intervención en América con el paciente despierto y anestesia regional en el Sanatorio Allende. Hoy, la cirugía coronaria todo arterial y sin el uso de la circulación extracorpórea se efectúa en varios centros de salud cordobeses, entre ellos, la Clínica Universitaria Reina Fabiola, que es la que organizó la disertación del australiano.

Por último, Donald Ross indicó que esta modalidad es recomendable para todo grupo de pacientes que requiera un by pass y enfatizó que, a través de ella, se minimizan los daños colaterales como la disminución de la memoria, riesgo de accidente cerebro vascular (ACV), problemas renales, entre otros.

Perfil

Donald Euan Ross nació en 1943 en Ivanhoe, Victoria, en las afueras de Melbourne (Australia). Se recibió de médico en la Universidad de Western (Australia) y tiene estudios de posgrado en el Reino Unido, Estados Unidos y Australia.

Es expositor y fue invitado a describir procedimientos en universidades de países como Japón, China, India y Tailandia, entre otros y es autor y coautor de múltiples publicaciones de su especialidad.

El viernes disertará sobre Patofisiología de la circulación coronaria y posteriormente participará en mesas redondas sobre los últimos avances en cirugía coronaria en el mundo.

La técnica que difunde es una modalidad reconocida mundialmente desde 2005. Y si bien es usual en continentes como Asia y Australia, Ross considera que el rasgo “conservador” de algunos cardiocirujanos no ha permitido que se expanda con la intensidad que debería, dado los beneficios que él comunica en sus disertaciones.

La jornada sobre “Avances en cardiología” se realizará el viernes a las 16.30 en el auditorio Diego de Torres, Obispo Trejo 323, como parte de la Primera Jornada Internacional de Cardiología. Inscripción gratuita.

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