El costo de producir en Córdoba

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Tapa-de-negocios-3Mientras la economía se mantiene con muy bajo crecimiento, las empresas apuntan a los factores de su estructura de costos que les restan competitividad. Carga impositiva, logística, gastos energéticos, salarios y burocracia son los aspectos que están en la mira.

 

En un período en el que el magro crecimiento ya no encubre cualquier aumento de costos, la suba de estos es un tema que las empresas siguen muy de cerca.

Y en la estructura de costos de una firma, aquellos que generan desventajas respecto a los competidores de otros lugares preocupan especialmente a dueños y directivos.

En este escenario, Córdoba muestra algunos aspectos que la sitúan en mejor situación que algunas provincias, pero peor que en otras, según los sectores de actividad.

Los principales costos que influyen en la producción están referidos a la carga tributaria, la logística y el transporte, los salarios y la energía.

Son los aspectos que hacen a la competitividad y que son independientes del tipo de cambio, aunque si suben más que éste último, la desventaja se acentúa respecto a empresas similares de fuera del país.

Además, hay un impacto de otros gastos y que hacen a la cuestión operativa y administrativa. La complejidad y la demora en la inscripción y habilitación de un negocio (tanto en los temas que atañen a la Provincia como a la Municipalidad) son un tema recurrente para los distintos sectores, como advierte la Cámara Empresarial de Desarrollistas Urbanos (ver “ Costos explícitos e implícitos de construir ”).

Por otra parte, las deficiencias en la provisión de servicios básicos o en la infraestructura vial también agregan gastos que restan competitividad a las empresas.

Impuestos, el mayor peso. Uno de los diferenciales más importantes respecto a otras jurisdicciones en costos para las empresas lo constituyen los impuesto provinciales y municipales.

En ese aspecto, Córdoba tuvo un incremento importante a fines de 2008 y en 2012 en Ingresos Brutos (sobre todo para el comercio y los servicios). De todos modos, fue un proceso similar en todas las jurisdicciones.

En general, se vio en la última década una mayor incidencia de ese impuesto que pesa sobre la actividad (distorsivo porque se acumula en las distintas etapas de la cadena productiva y de comercialización) mientras que el Inmobiliario (que se cobra sobre el patrimonio) cada vez aporta menos.

Según un estudio del Ieral, Ingresos Brutos representó el 3,8 por ciento del Producto Bruto Geográfico (PBG) promedio del país (1,68 puntos más que en 2000). En cambio, el Inmobiliario cayó 0,31 punto y llegó a sólo el 0,3 por ciento del PBG, un peso similar a Automotores y menor a Sellos.

En ese marco, Córdoba tiene una presión tributaria (recaudación sobre PBG) de 5,3 por ciento en 2013 (3,8 sólo de Ingresos Brutos y 0,49 del Inmobiliario). Es inferior a Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires (Caba), pero mayor a Mendoza y Santa Fe, explica Marcelo Capello, presidente del Ieral.

La suba obedece a una necesidad de lograr más fondos debido a la pérdida de participación en los fondos nacionales. “No habría que ignorar que una presión tributaria sin límites, a la larga, puede terminar afectando la recaudación al incentivar la informalidad y acentuar la desaceleración económica”, advierte Sofía Devalle, economista del Iaraf.

Además, Córdoba implementó el año pasado la denominada tasa vial, que encarece los combustibles que se venden en la provincia. “Esa tasa, no sólo es anticonstitucional sino que nos hace menos competitivos en relación a provincias vecinas que no la cobran”, opina Gabriel Tobal, presidente de Apyme Córdoba. “Esto incide no sólo en las radicaciones nuevas, sino también en la fuga de empresas de transporte”, agrega.

Según el Ieral, en 2013 la recaudación de esa tasa representará el 0,25 por ciento del PBG.

Energía y transporte. En el costo de la energía, la industria de Córdoba no paga tarifas muy diferentes al resto del país. Sin embargo, en las pequeñas unidades y en los comercios, los costos locales sí son mayores.

Según Tobal, las Pyme pagan más del doble que en Mendoza o Santa Fe. A esto, se le suman otros servicios como agua o peajes que tienen incrementos semestrales o anuales.

En el rubro fabril, desde la Unión Industrial de Córdoba (UIC), Horacio García advierte que los mayores problemas son la falta de disponibilidad, tanto de energía eléctrica como de gas. El impacto puede ser importante en algunos sectores con una utilización intensiva de estos insumos.

Esto implica un costo mayor porque las empresas deben recurrir a combustibles alternativos, más caros (ver No tener energía es más costoso… ”).

Por último, para la exportación, la distancia de los puertos es una desventaja en materia de costos (no compensada por otras medidas locales).

Un análisis del Ieral de mediados del año pasado, señalaba que los fletes y otros costos logísticos para una empresa exportadora, era de entre 13 y 29 por ciento en el valor exportador para productos de cereales para desayuno; de 4,6 a 7,7 por ciento para lácteos; y de 7,4 a 10 por ciento en maquinaria agrícola, entre otros. Las diferencias no sólo se deben a la distancia, sino también al costo de traer hasta Córdoba un contenedor vacío desde el puerto y la menor disponibilidad de éstos en tiempo y forma.

Diferencias en fletes. El mayor costo de una firma cordobesa respecto de una de Buenos Aires representa el 1,8% del valor de exportación de la leche en polvo; 2,5% en maquinaria agrícola; 3,7% en maní y 9,1% en cereales para desayuno, según el Ieral.

 

Fuente: Diario La Voz del Interior