El ébola también golpea al fútbol

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El detonante que reflejó la gravedad del problema fue la renuncia de Marruecos a organizar la Copa Africana de Naciones; el Mundial de Clubes, en jaque.

 

Empezó como un rumor algo descontrolado que fue tomando cuerpo y, como sucede habitualmente en estos casos, al final se situó en el centro de la escena. El fútbol no pudo escapar de la epidemia del ébola y el avance del virus empezó a cobrar cuerpo de preocupación en el seno del plantel de San Lorenzo. Hoy, el conjunto azulgrana está más inquieto por ello que por la posibilidad de enfrentarse con Real Madrid en el Mundial de Clubes, torneo que se jugará en diciembre próximo, en Marruecos.

Así, al menos, lo dejó entrever el defensor Gonzalo Prósperi, quien reconoció que el miedo a un contagio es hoy por hoy la máxima preocupación de los jugadores. «Estamos asustados. Hablamos más del Ébola que de Real Madrid, porque nos resulta raro que en todos los países limítrofes haya casos y ahí no», señaló Prósperi, en referencia al suelo marroquí. «Mi señora está todos los días viendo noticias al respecto y me dice que no vaya. ¿Cómo no voy a ir?», expresó el jugador, consciente de la quizás irrepetible posibilidad que se le presenta de jugar el Mundial de Clubes.

El lateral Julio Buffarini también admitió la preocupación de todos en la entidad. «Escuchamos todos los comentarios que se hacen de eso, pero creo que hay que dejar el tema en manos de la gente de la organización, que está al tanto del asunto», señaló.

En principio, San Lorenzo tiene previsto su debut para el 17 de diciembre en Marrakech contra el ganador de los duelos entre Auckland, Moghreb de Teután y el campeón de África, que aún no se conoce. El equipo merengue, que acudirá como campeón de la Champions League y que, al igual que el Ciclón, accederá directamente a las semifinales, vive idénticos temores por estas horas.

El detonante que reflejó la gravedad del problema fue la renuncia de Marruecos a organizar la Copa Africana de Naciones, prevista para enero y febrero de 2015 por el riesgo del ébola, puso en jaque también la disputa del Mundial de Clubes.

«La Confederación Africana de Fútbol (CAF) rechazó nuestras sugerencias y nos obliga a retirarnos como sede de la Copa de África 2015 para preservar la seguridad de nuestros ciudadanos», explicó el gobierno marroquí.

En tren de buscar soluciones, el comunicado aporta algunas: o bien la posibilidad de retrasar la Copa Africana de Naciones un año hasta que aparezca la solución definitiva de este mal, o bien que sea otro país el que se haga cargo de la organización en la fecha prevista; es decir, entre el 17 de enero y el 8 de febrero.

La preocupación de las autoridades de Marruecos, que alcanza a las altas esferas de la FIFA por el trastorno que todo esto causa en la programación más allá de la salud de los jugadores, pasa también por el riesgo que representa recibir a fanáticos y selecciones del continente afectado por la epidemia que ya provocó más de 4500 muertes. «Algo debemos hacer al respecto», reconoció ayer Michel D’Hooghe, el presidente de la Comisión Médica de la entidad madre del fútbol, quien confirmó una reunión inminente con representantes de la Organización Mundial de la Salud para decidir sobre los pasos por seguir en las próximas horas.

El tiempo empieza a apremiar. Hay informes que parecieran reflejar que, en muchos sitios, el virus se les escapó de las manos a las entidades sanitarias. Marruecos, si bien no registra casos en su territorio, no dudó en tomar distancia con la suspensión de un certamen y las dudas sobre otro, ambos de relieve internacional. Los países africanos más afectados son Sierra Leona, Guinea y Liberia, aunque también hay casos en Nigeria y Senegal. Entre los que se propusieron para organizar la Copa Africana están Egipto, Sudán, Ghana y Sudáfrica.

Con todo el mundo en alerta -ya que algún vínculo con jugadores africanos existe en cada plantel de elite-, el entrenador de Newcastle, Alan Pardew, dijo que el club de la Premier League ya preparó un plan contra el ébola, debido al regreso de dos jugadores desde África tras partidos internacionales. El volante marfileño Cheick Tiote y el delantero senegalés Papiss Cisse volvieron de los cotejos de clasificación para el torneo continental. «Tenemos una estrategia para asegurarnos que cuidaremos tanto de ellos como de sus familias», aseguró Pardew. «Los dos son esenciales para nosotros y nuestro doctor examinó los problemas que pudieran surgir así como la manera de protegerlos», afirmó el técnico, sin revelar los detalles del dispositivo.

Tiote se enfrentó con la República Democrática del Congo, mientras que Senegal jugó contra Túnez, tanto de local como de visitante. Para Pardew, la decisión de suspenderla «sería enorme y estoy seguro de que la tomarían mejor los países que los entrenadores».

El ébola avanza y preocupa. Al mundo del fútbol, por lo pronto, ya se lo ve más inquieto por cuidar la integridad física de su gente que por reorganizar certámenes. Aún así, todo no deja de conmocionar.

 

Fuente: Diario La Nación