El servicio militar obligatorio, en decadencia a nivel global

0
616

Aunque justo ayer Ucrania reimplantó la conscripción, los países lo van suplantando por un servicio voluntario. En Argentina, la propuesta divide aguas en el kirchnerismo.

militar

Por Redacción LAVOZ

Según la Central Intelligence Agency (CIA) de los Estados Unidos, entre 194 países considerados, sólo 58 mantienen un servicio militar obligatorio o conscripción. El restante 70 por ciento ha mantenido esa modalidad obligatoria pero haciéndola altamente selectiva de manera que muy pocos jóvenes de cada cohorte de edad la cumplen efectivamente (12 países); transformaron el servicio en voluntario (106 países) o directamente ya no cuentan con fuerzas armadas (18 países, aunque entre ellos la mayoría son pequeñas islas del Pacífico, junto a unos pocos países de dimensión importante, como Panamá, Costa Rica o Islandia)

La caída de las conscripciones masivas y obligatorias se aceleró con la conclusión de la guerra fría, las dictaduras militares en regiones como América latina y, más tarde, la pacificación en los Balcanes. Así, países como Macedonia, Bulgaria, Lituania, Polonia, Serbia, Eslovaquia y Eslovenia son algunos de los europeos que se movieron hacia esta dirección en los últimos años, entre muchos otros. En el Cono Sur, Argentina, Chile y Uruguay se movieron en esa dirección, aunque en Brasil sigue vigente, a los 18 años de edad y con una duración del servicio de nueve meses.

Por el contrario, las conscripciones obligatorias y más prolongadas tienden a coincidir con los regímenes políticos más cerrados o que se sienten bajo amenaza.

PARA AGUSTÍN ROSSI. “La idea atrasa 20 años”

En Cuba, por ejemplo, se mantiene a la edad de 17 años y con una duración de 24 meses; en Venezuela, a los 18 y por 30 meses; en Taiwan, a los 18 y por 24 meses; en Israel y en Egipto, a los 18 y por 36 meses.

Ayer, justamente, el presidente interino de Ucrania, Alexándr Turchínov, decretó la reimplantación del servicio militar obligatorio, debido a la situación de tensión que se vive con la vecina Rusia. Según el decreto presidencial, la primera llamada a filas será este mismo año.

La menor incidencia de las conscripciones forzadas parece no sólo estar determinada por factores geopolíticos como el fin de la Guerra Fría, sino también por la evolución misma de las características de la defensa y seguridad modernas, cada vez más pendientes de la alta tecnología y la potencia económica de los países y menos dependientes de la disponibilidad de ciudadanos susceptibles de ser enlistados. Desde este punto de vista, “gastar” uno o dos años de la fuerza laboral de cada generación podría incluso ser contrario a los intereses de defensa de un país.

Lo cierto es que, en este marco, la idea de reintroducir el servicio militar obligatorio en Argentina 20 años después de su abolición (durante la presidencia de Carlos Menem y tras el asesinato del conscripto Omar Carrasco) no parece venir atada a imperativos de defensa o seguridad, sino a la incapacidad que parecen mostrar el sistema educativo y la propia economía para acoger a los jóvenes.

Las propuestas formuladas por políticos kirchneristas como el senador bonaerense Mario Ishii o el ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Alejandro Granados, parecen más orientadas a utilizar a las Fuerzas Armadas como un depósito preventivo para la supuesta delincuencia juvenil. También hubo funcionarios kirchneristas del gobierno mendocino que avalaron la idea. Tal vez por eso ayer el ex jefe de las Fuerzas Armadas Martín Balza rechazó la idea con una ironía: “El Ejército no es un reformatorio”, dijo.

La propuesta ha recibido hasta ahora el mayoritario rechazo de opositores como Mauricio Macri (PRO) y Julio Cobos (UCR). Y de muchos kirchneristas, empezando por los representantes de organismos de derechos humanos asociados al Gobierno y el gobernador bonaerense Daniel Scioli, quien tomó distancia de su ministro Granados: “Habló a nivel individual”, dijo Scioli.

Balza: El Ejército no es un reformatorio

No a la “colimba”. El exjefe del Ejército y actual embajador argentino en Costa Rica, Martín Balza, rechazó que el servicio militar sirva “como medida de contención” para la juventud porque, a su entender, “el Ejército no es un reformatorio”, al salir al cruce de una propuesta del exintendente de José C. Paz Mario Ishii de reinstalar en el país “la colimba” obligatoria.

“No se puede adoptar el servicio militar como una medida de contención.Cuando (el general Pablo) Riccheri propone la ley y (el expresidente Julio) Roca lo impone, lo hacen con la esencia de integración entre la sociedad argentina”, apuntó Balza. “No puede ser una medida de contención. El Ejército no es un reformatorio”.

1993. Recordó que como jefe del Ejército, ya en 1993, propuso como opción el servicio militar voluntario, que rige en el país desde enero de 1995. No obstante, reseñó que el servicio militar obligatorio (SMO) cumplió un rol “integrador” en la sociedad argentina.

DOCUMENTOS PARA DESCARGAR