El villano que, a puro gol, se hizo héroe en tres días

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La hora del desahogo. Gustavo Bou, ex River, celebró por duplicado ayer contra Boca.
La hora del desahogo. Gustavo Bou, ex River, celebró por duplicado ayer contra Boca.
La hora del desahogo. Gustavo Bou, ex River, celebró por duplicado ayer contra Boca.

“Fue la tarde soñada por todo jugador”, dijo la gran figura de ayer en la Bombonera.

 

El héroe en la inolvidable tarde en la Bombonera fue Gustavo Bou. Sí, justo el hombre que surgió de River, el mismo que fue tan cuestionado en su arribo a Racing por compartir el mismo representante (Christian Bragarnik) que el entrenador Diego Cocca. Ayer gritó fuerte -y por dos- el oriundo de Entre Ríos y parece que se sacó un peso de encima. En parte, ya se lo había sacado el lunes cuando le marcó el gol del empate a Newell’s. Pero con la actuación ante Boca el delantero plantó bandera y les mostró a todos que por algo es un futbolista de Primera. “Fue la tarde soñada por todo jugador. No es fácil venir a jugar a la cancha de Boca sabiendo que tenés pocos minutos para revertir un resultado, pero todo el equipo estaba convencido de que lo podíamos sacar adelante. Por suerte se dio”, explicó el goleador.

Ya había arrancado el torneo cuando Racing anunció la llegada de Bou y la partida a préstamo de Roger Martínez. “Necesitamos un delantero para reemplazar a Milito. Yo confío en las condiciones de Gustavo”, afirmó Cocca cuando se aprobó su contratación. Fue apuntado Bou por los hinchas. No por sus condiciones futbolísticas sino por pertenecer al representante que ya estaba en el ojo de la tormenta. Tenía que arrancar desde atrás el atacante; sabía que todo iba a costarle el doble. Pero trabajó y trabajó. Las lesiones de Gabriel Hauche y Diego Milito le abrieron un lugar. No jugó mal cuando le tocó entrar ante Arsenal e Independiente. Fue titular contra Lanús y frente Argentinos por Copa Argentina. El primer mimo de los hinchas (que le valoraron el esfuerzo en los anteriores partidos) sucedió el lunes pasado. Racing perdía y parecía que el mundo se venía abajo . Hasta que apareció Bou y empató. El equipo de Cocca fue mejor que el rival y mereció ganar. El ex River se fue reemplazado y los aplausos cayeron desde las tribunas. Fue el principio de una semana de ensueño, inolvidable.

Tres días en realidad. El lunes festejó contra los rosarinos y ayer se consagró con un doblete histórico. En tres días pasó de villano a héroe. A los cinco minutos de la primera parte capitalizó una asistencia de lujo (pecho de espalda al arco) de Milito y mandó el derechazo abajo, al palo derecho de Agustín Orion. Apenas lo festejó: corrió a buscar la pelota para sacar rápido. Tal vez intuía algo especial el delantero. Cuando ese mini primer tiempo se moría, Bou escapó a la marca de los centrales y se fue a encontrar con un centro preciso de Marcos Acuña. Cabezazo letal y gol. Y triunfo histórico, y silenciar voces, y renacer. “Estoy contento por mí pero principalmente por el equipo. Este triunfo nos va a dar mucha más fuerza para salir de este mal momento”, afirmó el héroe de la Bombonera .

 

Fuente: Diario Clarín