Feria del Libro: Fin de fiesta

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18_Sep_2013_12_52_19_mmarbian_fr“La noche de los libros” fue el evento de cierre de la Feria. DJs, bandas en vivo y números circenses animaron las últimas horas de los que disfrutan de leer antes de dormir.

 

Este año la Feria del Libro de Córdoba fue más corta que de costumbre, pero los organizadores buscaron sacarle el mayor provecho posible a las dos semanas de exhibición de catálogos editoriales y realización de variadas actividades circundantes; y así fue que la jornada de ayer se extendió en una suerte de after.

Las carpas permanecieron abiertas hasta las 12 de la noche, dos horas más de lo habitual, y una buena porción de público lector se sumó a un libresco happy-hour, con pocos descuentos especiales pero con una cuota extra de arte para disfrutar.

En la Plaza San Martín el frío dio la tregua necesaria para que la concurrencia se sumara gustosa a este particular fin de feria. A poquitos minutos de las 21, el Circo DaVinci irrumpió en los puestos ubicados sobre la calle San Martín haciendo sonar su orquesta de percusión y vientos. Vestidos para la ocasión, con estrafalarios sobretodos y oportunos anteojos, los muchachos convirtieron a la carpa de libros en una gran carpa circense donde desplegaron una performance móvil, que incluyó sancos, contact, música, malabares y toques clownescos.

Con el humor que los caracteriza el grupo ingresó en la Feria con ritmo murguero y buscando al intendente Mestre entre los presentes. El desfile dio la vuelta entera a la plaza, sin el jefe comunal al frente, pero con una caravana festiva de gente.

Más música
A la misma hora y por el otro lado, El Cuarteto del Amor iniciaba una maratón de serenatas que se trasladó por el largo de las tres carpas. Acostumbrados a galantear con sus canciones a las mujeres que transitan por la peatonal y la plaza, los cuatro músicos sorprendieron, esta vez, a las vendedoras de los stands y a las lectoras desprevenidas, sin distinción de edad.

Guitarra criolla, flauta traversa, violín y maracas acompañaron las cortejantes estrofas y convirtieron el lugar en un jardín florido de fotos, sonrisas y suspiros.

“Estamos en una noche llena, de amor, de alegría y de libros”, dijo uno del Cuarteto, invitando al público a seguir el recorrido. Melón, el pegadizo clásico de la banda, endulzó los pocillos y los oídos de los lectores que se concentraban en la cafetería de la feria, una de las novedades de esta edición.

También en el corazón de la carpa ubicada sobre calle Rosario de Santa Fé, el DJ Federico Fuentes acompañaba con sus mezclas a los que optaron por cenar en la feria.

Afuera, las campanadas de la Catedral les avisaban a los nocturnos lectores que aún les quedaba un ratito más para seguir revisando las mesas (además de la jornada de hoy), hasta encontrar ese clásico que buscaban o la novedad editorial que les asegure otra noche de festín literario.

 

Fuente: Diario La Voz del Interior