Feroz represión en un desalojo de 100 familias en Tucumán

0
525
De los pelos. La policía tucumana se lleva a uno de los ocupantes que se resistió al desalojo.
De los pelos. La policía tucumana se lleva a uno de los ocupantes que se resistió al desalojo.
De los pelos. La policía tucumana se lleva a uno de los ocupantes que se resistió al desalojo.

El gobernador dijo que mantendrá una actitud “muy firme” contra las ocupaciones.

Una batalla campal de cinco horas se produjo en la mañana de ayer en San José, en las afueras de la capital tucumana, al hacer efectiva la Policía provincial una orden judicial de desalojo del predio de una ex fábrica de pirotecnia que un centenar de familias había ocupado días atrás. Hubo treinta heridos, dieciseis detenidos y una mañana de violenta represión.

Sucedió cuando un grupo numeroso de ocupantes resistió la medida y arrojó piedra y cascotes contra los policías. Según algunas versiones, se vio incluso bombas molotov y se escucharon disparos de armas de fuego.

Los policías –unos 300, en total– emplearon gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los ocupantes que se resistían. Los enfrentamientos dejaron treinta heridos, según fuentes oficiales, de ellos 12 son policías.

Tras los hechos, el gobernador de la provincia, José Jorge Alperovich, manifestó ayer: “La gente no puede usurpar.

No vamos a permitir bajo ningún punto de vista el avance sobre la propiedad privada. Vamos a ser muy firmes en ésto.” En el curso de este año hubo varias ocupaciones ilegales de terrenos, que en algunos casos se mantienen y en otros ya fueron desalojados, sobre todo en el área del Gran San Miguel de Tucumán.

Los terrenos desalojados ayer –unas 16 hectáreas– son los de una ex fábrica de artículos pirotécnicos que perteneció a la firma Pacífico. Están ubicados en San José, localidad del departamento de Yerba Buena, separada de San Miguel de Tucumán, la capital, por la ruta provincial 315, más conocida por su antiguo nombre de Camino del Perú.

El operativo policial comenzó a las 7 y, según la Policía, la mayoría de los ocupantes acató la orden judicial y comenzó de inmediato a retirarse en forma pacífica. Una parte de ellos, sin embargo, se resistió y los choques con las unidades antidisturbios de la Policía se multiplicaron a lo largo de toda la mañana. Las imágenes mostraban golpes, patadas y casquillos de balas.

El comisario Luis Mansilla, segundo jefe de la Unidad Regional Norte de la Policía, declaró al diario local La Gaceta que los hechos más violentos se produjeron en el sector sur del predio, donde –explicó– “la primera línea de efectivos alertó que vio tres o cuatro escopetas de fabricación casera”.

Pasado el mediodía, el mismo funcionario le informó a la radio local LV 12 que “ya no hay nadie dentro del predio” y que “hay doce personas masculinas y dos femeninas detenidas por atentado y resistencia a la autoridad”. Una versión de prensa decía que siete de ellos eran menores.

 

Fuente: Diario Clarín