Kicillof: Las provincias están muy lejos de 2001 y de las cuasimonedas

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Consideró que“no hay base económica, fiscal ni financiera” para que los gobernadores emitan bonos. Reiteró que la advertencia del correntino Colombi sobre posibles emisiones fue un “exabrupto”.

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Por Agencia DyN

Buenos Aires. El ministro de Economía, Axel Kicillof, rechazó de plano la posibilidad de que las provincias emitan cuasimonedas. Aseguró que “no hay base económica, fiscal ni financiera” en el país para que se hable de este tema.

El funcionario señaló que cuando las provincias emitieron esos instrumentos en los años 2001 y 2002 había una “absoluta falta de liquidez” en el sistema financiero y rechazó que esa situación pueda compararse con la actualidad. Durante una conferencia de prensa ofrecida en la Casa de Gobierno, el ministro señaló que los mandatarios provinciales que se refirieron al tema pronunciaron “un exabrupto”.

“Si uno tiene que tomarse en serio esas consideraciones no puede más que recordar que en 2001 había iliquidez del sistema financiero en general e imposibilidad de pagar gastos corrientes. Había falta de medios de pago, con quiebra en todas las administraciones provinciales, básicamente por no poder pagar los servicios de deuda ni los salarios”, planteó el titular de la cartera de Hacienda, y negó que esa situación sea comparable con la coyuntura que afrontan en la actualidad las provincias argentinas.

En aquel entonces, para afrontar sus obligaciones los gobernadores debían recurrir a los bancos privados, que les imponían tasas de interés del 25 por ciento. “En ese momento, por un problema sistémico, las provincias debieron emitir cuasimoneda. Estamos tan lejos de esa situación, de 2001 y de las cuasimonedas que la verdad no merece comentario, porque no hay base económica, ni fiscal ni financiera para ello”, dijo Kicillof. Por eso, abonó la teoría del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, de que se trató de un exabrupto.

Las palabras del ministro de Economía estuvieron dirigidas en especial al radical Ricardo Colombi, gobernador de Corrientes, quien reiteró en varias ocasiones en los últimos días la posibilidad de que su provincia recurra a la emisión de billetes propios desde marzo próximo si el Gobierno nacional no plantea una alternativa de financiamiento viable.

El gobernador también había rechazado ya que se tratara de un “exabrupto y una exageración”, y en aquella ocasión redobló la advertencia y aseguró que varias provincias están en una situación fiscal insostenible, en especial luego de los aumentos que muchas debieron conceder a sus fuerzas policiales tras los acuartelamientos de principios de diciembre, y los reclamos salariales del resto de los empleados estatales.

Antes en la conferencia de prensa en la que se anunció la refinanciación de 11 mil millones de pesos que 18 provincias adeudas a la Nación, Kicillof precisó que los fondos de coparticipación federal que la Nación transfiere aumentaron de 20.131 millones de pesos en 2003 a 220 mil millones en 2013.

“Si se agregan otros fondos como ayudas específicas, subsidios y otros conceptos no necesariamente obligatorios, la cifra asciende a 632 mil millones transferidos durante este año”, dijo el ministro. Ninguno de los gobernadores presentes hizo alguna apreciación sobre lo relativo de esas cifras.

Polémica con la UCA

Al cruce. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, salió al cruce de un reciente informe del Observatorio de Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que da cuenta de la existencia de 11 millones de pobres en el país, cinco veces más que las cifras oficiales del Indec.

“Inaceptable”. “Hubo una drástica reducción de la pobreza y la indigencia” durante el gobierno kirchnerista y “no hay ninguna posibilidad de que crezca el número de pobres”, dijo, y se quejó de que se busca “desacreditar” la política social implementada desde 2003.

“Mejora social”. Capitanich recalcó que “las condiciones desde el punto de vista social han mejorado de un modo sustancial”, aunque aceptó que eso no quiere decir que se hayan resuelto todos los problemas: “Aún quedan asentamientos de carácter irregular, mecanismos de acceso a infraestructura de servicios, mejoramiento de las condiciones laborales. Quedan asignaturas pendientes, eso nadie lo discute”, concedió.