“La Argentina todavía está lejos de su potencial”

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Espigas. El Estado debe comprometerse con una política que trascienda a los gobiernos, dice el titular de Argentrigo.
 Espigas. El Estado debe comprometerse con una política que trascienda a los gobiernos, dice el titular de Argentrigo.

Espigas. El Estado debe comprometerse con una política que trascienda a los gobiernos, dice el titular de Argentrigo.

El flamante titular de Argentrigo, Matías Ferreccio, dice que el país podría duplicar su producción actual y acercarse a las 20 millones de toneladas.

 

El trigo argentino atraviesa años duros, por las complicaciones para su producción, y eso se reflejó claramente en la bajísima área sembrada de las últimas campañas. Pero alzando un poco la mirada y enfocando al mediano y largo plazo, las oportunidades y el potencial siguen siendo óptimos. Por eso, Clarín Rural dialogó esta semana con Matías Ferreccio, productor de la zona de Saladillo-Roque Pérez, en Buenos Aires, y flamante presidente de Argentrigo, la entidad que agrupa a toda la cadena del cultivo, para conocer su visión sobre la situación acutal y pensar en los desafíos que enfrentará el sector triguero en los próximos años.

– El mercado del trigo está hoy en el centro de la escena. ¿Cuál es su visión de la actualidad?

– Desde la cadena venimos advirtiendo que la oferta de trigo, desde hace por lo menos cuatro meses, es muy justa. Esa situación, llegando al final de la campaña, se agrava porque los stocks se van acercando a cero. Desde el inicio hubo complicaciones para conseguir trigo de la calidad deseada, y la situación va a seguir tirante hasta que ingrese la nueva cosecha. En estos días se están empezando a trillar los primeros lotes en el norte, lo que podría descomprimir un poco el mercado.

– ¿Cómo están viendo la campaña actual para el cultivo?

– Este año hubo una seca tremendamente fuerte en el noroeste, que hará bajar los rindes en zonas que de por sí no son las más rendidoras. Pero en las principales zonas trigueras el año no fue malo. La estimación de la Bolsa de Cereales es de 10,3 millones de toneladas en unas 3.620.000 hectáreas sembradas. Eso, para el consumo interno, va a alcanzar, y a Brasil se le dará un 40%, pero comparado con el potencial de la Argentina, estamos muy lejos.

– ¿Cuál es ese potencial y qué hace falta para alcanzarlo?

– Nuestro objetivo tiene que ser 20 millones de toneladas, porque podemos y porque es bueno desde todo punto de vista. Hemos sembrado 7 millones de hectáreas varios años y hoy estamos sembrando 3,5 millones. Cuando uno toma compromisos con otros países, por ejemplo Brasil, uno tiene que dar seguridad de que las necesidades van a estar cubiertas todos los años. Rusia colocó 600.000 toneladas en Perú, un mercado que claramente tiene que ser nuestro, como toda Latinoamérica. Para fijarnos un objetivo de 20 millones de toneladas y que sea real, consistente, tiene que ser casi una decisión de Estado, porque va mucho más allá de un gobierno. Tiene que ser un acuerdo de los próximos gobiernos ir en esa dirección, por todos los beneficios que traería: el aporte de inversión y su consecuente impacto recaudatorio en IVA y Ganancias, el equilibrio agronómico… Esto cuenta para nosotros como para las otras cadenas, como la del maíz, que también está muy rezagada.

– ¿Cuáles son los principales desafíos del sector en este contexto?

– Dentro de las cadenas está bastante consensuada la visión de la Argentina como productor de alimentos para el mundo. Ahora, como sociedad debemos aceptar el desafío, ver qué se necesita y cumplir los compromisos. Por otro lado, en los últimos diez años la capacidad molinera creció, pero lo que no creció en la misma magnitud es la industrialización secundaria, como la producción de galletitas, fideos. Esa es una asignatura pendiente, porque son valores agregados que traccionan fuertemente a la cadena. La otra asignatura pendiente es recuperar a los países a los que proveíamos y comprometernos a cumplir. A nivel mundial, nuestro trigo es bueno, pero deberíamos ir hacia trigos de una mejor calidad para poder captar una diferenciación de precio. Está claro que en la cadena tenemos mucho para hacer.

 

Fuente: Diario Clarín