La consistencia de la inflación oficial, en debate

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El Indec informó que la inflación de marzo fue de 2,6%. Pero las consultoras privadas relevaron en promedio un alza de 3,3%. Economistas remarcan que incluso la cifra oficial es muy alta. El impacto en los sueldos.

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Por Redacción LAVOZ

El debate sobre las mediciones de la inflación se reavivó ayer, luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos difundiera el tercer resultado de su nuevo indicador de precios urbanos, inaugurado en enero, en un intento por recuperar la confianza luego de cinco años de alteración de esos números.

Según el organismo, los precios al consumidor crecieron en marzo 2,6 por ciento, acumulando un 10 por ciento en el primer trimestre del año. No se difundió la inflación acumulada en los últimos 12 meses, dado que el organismo no empalmó esta nueva serie con las cuestionadas de años anteriores.

Casi en forma simultánea, los bloques legislativos opositores –que difunden el promedio de las variaciones de precios que relevan consultoras privadas, multadas en su momento por el Gobierno– informaron la llamada “inflación-Congreso”, que arrojó un 3,3 por ciento para marzo y un acumulado de 37,26 por ciento.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, atribuyó el resultado (menor al de febrero) al programa de Precios Cuidados, sin mencionar la fuerte suba de tasas de interés, inducida por el Banco Central para reducir la cantidad de pesos en el mercado (ver infográfico). “Implica una considerable desaceleración del índice”, dijo respecto del 3,7 por ciento de enero y 3,4 por ciento en febrero.

El ministro indicó que “la desaceleración se observó en todos los capítulos, exceptuando indumentaria y educación, segmentos que están afectados por la estacionalidad”.

Puntualizó que el rubro alimentos tuvo un alza de 2,4 por ciento, luego de aumentos de 3,3 por ciento en enero y 4 por ciento en febrero. Kicillof afirmó que “la desaceleración de marzo se extendió a las primeras dos semanas de abril” y por eso pronosticó “buenas perspectivas” para el mes en curso. El rubro educación mostró un alza de 6,2 por ciento y fue el de mayor variación.

Luego aparece indumentaria, con una variación de 5,3 por ciento, que “responde al cambio de temporada”, dijo Kicillof.

En otro orden, los precios mayoristas de marzo medidos por el Indec subieron 2,4 por ciento, ya acumulan una variación de 13 por ciento en el trimestre y 25,8 por ciento respecto de marzo del año pasado.

Escepticismo

Los resultados fueron recibidos con relativo escepticismo entre los economistas independientes, que muestran cifras bien distintas. El Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales de Córdoba, por ejemplo, presentó su informe de marzo, según el cual los precios de alimentos subieron 16 por ciento en el primer trimestre en las mayores ciudades del país, y proyectó que para octubre los aumentos salariales de las últimas paritarias ya no permitirían equiparar el mayor costo de vida.

El expresidente del Banco Central Aldo Pignanelli afirmó que “el Indec sigue mintiendo con la inflación”.

Marina Dal Poggetto –de la consultora Bein y Asociados, últimamente elogiada por el Gobierno– fue más moderada. Señaló que hay “una deceleración en el sector de bienes transables”, aunque remarcó que su empresa estimó una inflación de 3 por ciento en marzo.

Jorge Colina, director de Idesa, evaluó como “esperable” que la inflación aminorara en marzo, pero remarcó que un 2,6 por ciento “sigue siendo un nivel muy alto”.

El economista Maximiliano Castillo puso en duda la veracidad del nuevo índice de precios al consumidor y consideró que el 2,6 por ciento sólo podría explicarse por una “inflación más moderada en el interior”.

En tanto, el propio nivel de inflación registrado por el Indec, aun sin ser cuestionado, señala cuestiones importantes.

Por ejemplo, la inflación mensual promedio no debería superar el 1,85 por ciento en lo que resta del año para que los aumentos acordados en las paritarias más representativas, en su mayoría alrededor del 30 por ciento, no impliquen una caída del salario real.

Por otro lado, para poder alcanzar el 10,4 por ciento proyectado por Kicillof en el presupuesto para todo el año, en los próximos nueve meses la inflación tendría que mostrar un promedio mensual de 0,04 por ciento.