La familia Berardi pidió una condena ejemplar para los acusados del crimen de Matías

0
421

600x0_655035A horas de conocerse la sentencia, María Inés Daverio, la madre del joven asesinado en 2010, dijo a Infobae que su expectativa es que los 11 imputados sean condenados a la máxima pena y “por tiempo indeterminado”

 

 

 

 

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de San Martín dará a conocer esta tarde la sentencia en el juicio oral en el que se investiga el secuestro y asesinato del joven Matías Berardi, quien contaba con 16 años al momento del trágico hecho.

Previo a ello, a las 10, el tribunal integrado por los jueces Elbio Osores SolerLidia Soto y Germán Castelli, ofrecerán a las mujeres imputadas la posibilidad de expresar sus últimas palabras antes de la sentencia. Los hombres lo hicieron el viernes pasado.

En diálogo con Infobae, María Inés Daverio, la madre del joven asesinado, dijo que espera una “condena ejemplar” y que los 11 acusados reciban “reclusión perpetua y por tiempo indeterminado”. “No queremos que haya lugar a que más adelante puedan salir libres y seguir delinquiendo”, agregó la mujer.

Asimismo, dijo que como querellantes creen que “todos los imputados” son responsables del hecho y deberían ser condenados como tal. “Por lo que escuchamos, hay muchísmas pruebas. Hubo muchos testigos que declararon, pese a que tenían miedo. Por lo que escuchamos estas personas son realmente culpables. No podría entender que por chicanas judiciales puedan llegar a quedar libres”, sostuvo.

Una vez concluyan los alegatos, está previsto que se disponga un cuarto intermedio, para luego retomar la audiencia y proceder a la lectura del veredicto. “según detalló Daverio, está previsto que se conozca la condena hacia las 15. “Espero que la mujeres (acusadas) muestren algo de sensibilidad. Algo que no vi hasta ahora”, pidió la mamá de Matías.

Cabe recordar que en su alegato, la Fiscalía requirió las penas de reclusión perpetua para Gonzalo Hernán Álvarez, Gabriel Raúl Figueroa, Richard Fabián Souto, Facundo Maidana y Damián Sack, por el delito de secuestro extorsivo agravado por la muerte de la víctima, por haber sido cometido contra un menor, con armas, con la participación de tres o más personas y por la intervención de una menor.

Además pidió que se le aplique la pena de reclusión por 22 años a Federico Maidana y por 20 años a Celeste Moyano. En estos casos se los acusó de secuestro extorsivo agravado por ser cometido entre tres o más personas, por haber sido cometida contra un menor de edad y por la intervención de una menor.

Por otro lado, requirió la pena de reclusión por 24 años para Ana Cristina Moyano, 20 años para Elías Emanuel Vivas y 18 años para Jennifer Stefanía Souto, por el mismo delito que Federico Maidana y Celeste Moyano. En el caso de las mujeres, Daverio sostuvo que deberían ser sentenciadas a la máxima pena “porque fueron partícipes necesarias” para que se consumara el crimen.

Con respecto a la restante imputada, que al momento del hecho tenía 17 años, el fiscal no realizó pedido de pena. Difiriendo el juicio de punibilidad hasta tanto se determine su responsabilidad en el hecho.

Matías había ido a bailar al boliche Pacha, ubicado en la avenida Costanera Norte de la Capital Federal, como tantos adolescentes de esa edad. Desde allí alquiló una combi para regresar a su casa, algo que se usa mucho especialmente en adolescentes que acuden a locales bailables. Este transporte lo dejó en ruta 26 y Panamericana a eso de las 5:30 del 29 de septiembre de 2010.

Cuarenta minutos después de que se bajó, llamó llorando a su padre contándole que estaba secuestrado. A partir de ahí comenzaron las llamadas extorsivas. La última comunicación entre la familia y los secuestradores fue a las 20:20 del mismo día, y a la madrugada siguiente el chico apareció muerto. Había sido ejecutado de un balazo en la espalda en un descampado de Campana.

De acuerdo con la reconstrucicón, Matías logró escapar y pidió ayuda, pero nadie lo auxilió; la banda de delincuentes lo recapturó y lo asesinó a sangre fría. Un vecino de la zona fue quien avisó a la Policía, diciendo que vio un cuerpo a metros de la ruta 6, cerca del barrio privado, llamado Las Acacias.

El caso tomó notoriedad cuando trascendió que durante su cautiverio, Matías logró escapar de un taller de herrería de Benavídez donde había sido ocultado, y a lo largo de 300 metros pidió auxilio a los vecinos, sin que nadie lo ayudara.

Los secuestradores lograron capturarlo nuevamente y decidieron asesinarlo porque supuestamente el chico había visto dónde estaba cautivo y podía reconocerlos. “Fue un crimen a sangre fría y la condena debe ser una respuesta a la sociedad”, sentenció María Inés.