Las huellas del Rastrojero los delataron

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Dos hombres fueron demorados por el asesinato de un peón rural. Los policías siguieron los rastros del vehículo en un camino rural.

Hacía tres horas que el peón rural no volvía a su hogar. Había salido a buscar unas vacas, en su caballo, como cada jornada, pero del campo nunca volvió. Desesperados, sus padres salieron a buscarlo. No tardaron mucho en hallarlo asesinado al lado de una tranquera. Su cara sangraba. Al cabo de un rato, la zona se llenó de policías. Bastó que los efectivos analizaran la escena del crimen para hallar las huellas de un vehículo que se alejaba. Tras seguir los rastros por dos kilómetros, se dieron con un Rastrojero estacionado en una precaria vivienda del poblado rural.

¿De quién es ese Rastrojero? De dos hombres con quienes la víctima había tenido noches atrás una fuerte pelea y hasta amenazas de muerte cruzadas durante un festival de doma. Ambos trabajadores rurales permanecen demorados. Si se demuestra que de una carabina secuestrada en su casa partió el disparo mortal, sus situaciones penales se agravarían.

Carlos Pons tenía 36 años, vivía en pareja con su mujer en un humilde hogar en Altos de Chipión, población de unos 1.500 habitantes cerca de la laguna Mar Chiquita, en el departamento San Justo. Pons fue asesinado de un disparo en la nuca desde corta distancia.

El crimen, conocido en las últimas horas, sucedió el lunes a la noche en las afueras de Altos de Chipión, en un paraje conocido como El Porvenir.

Tiro desde atrás

Caía el sol y Pons salió a caballo a arriar animales. La tarea no le demandaba mucho. Sin embargo, ya eran las 23 de aquella jornada y, como el trabajador rural no regresaba, su familia se preocupó y salió a buscarlo.

Tras varios minutos, lo hallaron tirado con sangre en el rostro. No le faltaba ninguna pertenencia. A simple vista, no se podía determinar cómo había sido asesinado. Al día siguiente, los peritos judiciales determinaron que había sido asesinado de un certero disparo en la nuca. Se calcula que lo balearon con un arma calibre 22.

Para ese entonces, los policías de la zona ya habían dado con dos sospechosos tras seguir, por más de dos kilómetros, las huellas de un Rastrojero. En la casa de estos hombres, de 21 y 48 años, se incautaron de una carabina 22 y un pistolón, que serán sometidos a peritajes. Según testigos, la víctima mortal y los ahora demorados habían discutido violentamente días atrás, durante un festival de doma que se había realizado en el mismo pueblo de Altos de Chipión. “Víctima y sospechosos se habían cruzado feo, hubo golpes y amenazas cruzadas de muerte. Se dijeron que, cuando se vieran de nuevo, se iban a matar”, contó una alta fuente del caso.

La presunción de los pesquisas es que los ahora demorados habrían ido en el Rastrojero a atacar a Pons, ya que sabían que todos los días hacía la tarea de arrear a las vacas en un campo de la zona. Sospechan que, tras el crimen, habrían escapado en el mismo vehículo.

Los dos hombres permanecen demorados en la Departamental de San Justo, mientras avanza la investigación coordinada por el fiscal de Morteros, Alejandro Acuña. Policías trabajan en la zona en busca de algún cartucho de carabina pero ha llovido mucho en el sector. En las próximas horas, podrían ordenarse imputaciones.

Por Claudio Gleser