Los libros eróticos llegaron a los colegios

0
779

Son los que envía la Nación a las bibliotecas escolares. El Ministerio de Educación provincial recomienda a las escuelas sacarlos de circulación.  Las publicaciones contienen escenas de violencia y sexo explícito. También hay episodios de zoofilia y necrofilia.

Libros-

Por Redacción LAVOZ

Finalmente, llegaron a Córdoba los libros eróticos que comenzó a distribuir el mes pasado el Ministerio de Educación de la Nación y que desataron una polémica en las escuelas de Mendoza (Participá de la encuesta).

Se trata de una serie de publicaciones para adultos que incluyen escenas de violencia y sexo explícito entre parejas heterosexuales y homosexuales, de zoofilia y de necrofilia, y diálogos en los que, entre otras cosas, se denigra a la mujer (“A las mujeres y a los gorriones hay que cagarlos a gomerazos”, dice, por ejemplo, un personaje de la historieta La mandarina, incluido en el libro Polenta con pajaritos, de El Tomi).

La colección de editorial Colihue –que dirige uno de los integrantes de la agrupación intelectual kirchnerista Carta Abierta– llegó a algunas escuelas públicas de la ciudad de Córdoba, antes de que la cartera de Educación nacional decidiera suspender el envío.

“Hace ruido”

El ministro de Educación de la Provincia, Walter Grahovac, sugirió que las directoras los retiren de las bibliotecas escolares.

“Es preferible que no estén para uso público”, subrayó el ministro Grahovac.

En este sentido, manifestó que desde las escuelas se promueven contenidos de formación ciudadana o de educación sexual y que la incorporación de estos textos “hace ruido”. Dijo, además, que no recibió reclamos de colegios de Córdoba.

Sin embargo, una escuela pública avisó a sus superiores que había recibido las publicaciones que consideraba inapropiadas y pedía que le aconsejaran los pasos seguir. Jamás obtuvo respuesta.

El tema también surgió en un taller sobre educación sexual integral, del que participaron docentes semanas atrás. La capacitadora del encuentro dijo, entonces, que se trató de “un error” de la Nación, y subrayó que no había que “asustarse por una teta”.

“Me pregunto qué sentido tiene enviar estos libros. Es un gasto tremendo de publicaciones que no fueron revisadas”, planteó la docente de una escuela, que decidió retirar los libros de la biblioteca. “Son inapropiados para los alumnos. Creo que si un chico lleva estos libros a su casa, los padres pueden venir a reclamarnos qué material les estamos dando en la escuela”, agregó.

Alumnos de sexto año, que analizaron algunos comics junto a la profesora de Lengua, indicaron: “Hay escenas de zoofilia y alto contenido sexual. Diálogo insulso, mal hablado. Se observa violencia expresiva implícita y explícita. No es de ayuda para dar clases de educación sexual. Hay algunos cuentos interesantes: toman personajes de la historia, policiales”.

El Ministerio de Educación de la Nación emitió un comunicado el pasado 7 de agosto para explicar que los títulos destinados al secundario fueron seleccionados y aprobados por una Comisión Asesora Federal del Operativo Nacional de Entrega de Libros (integrada por especialistas en literatura infantil y juvenil designados por las 24 jurisdicciones) en el año 2010, y adquiridos por la cartera educativa en 2012.

“No es su objetivo trabajarlos en el aula sino que los alumnos, orientados por un bibliotecario o por profesores de distintas áreas, puedan recorrerlos desde distintos itinerarios posibles”, indica la Nación. Y agrega que dicho material no es de carácter obligatorio.

Contenido polémico

Los ejemplares son ediciones especiales, y de excelente factura, preparadas por la Nación, pero también hay títulos como Sin novedad en el frente , de Patricia Breccia; el libro de Peter Capusotto; Historia de Indias , de Oski; o Mort Cinder, de Héctor Oesterheld y Alberto Breccia.

Una de las publicaciones de mayor polémica es El Inspector Justo y otras historias , de Sanyú (seudónimo de Héctor Sanguiliano), un libro de historietas policiales con escenas de alto voltaje sexual, asesinatos, violaciones, uso de drogas y burlas a la Iglesia Católica. La mayoría de las historias fueron publicadas en la revista Fierro , entre 1985 y 1992.

En uno de los comics de Sanyú, La oveja sanguinaria , se muestra una escena de zoofilia, donde un hombre mantiene relaciones sexuales con una oveja. Mientras que en la historieta Slot-Barr , de Ricardo Barreiro y Francisco Solano López, aparece una escena de sexo oral entre dos mujeres.

En Jesús de Fiorito , una historieta en la que aparece Diego Maradona, publicada también en El Inspector Justo se muestra una escena que estaría inspirada en el asesinato de la joven catamarqueña María Soledad Morales, en 1990.

Allí, un grupo de jóvenes en una fiesta calientan droga y se la inyectan a una chica desnuda, quien se muere. La escena final insinúa la violación de la fallecida.

En varios libros, además, hay conversaciones con lenguaje adulto. El uno de los libros de Sanyú, aparecen diálogos como el siguiente: “Ja… Y mientras este boludo se culea a la pendeja, el otro le culea la mujer”.

13 millones de libros

La Nación prevé distribuir 13 millones de libros en 2013, lo que supone una inversión de 317 millones de pesos. Esto involucra a 77 editoriales, 35 imprentas, 10 imprentas con talleres de encuadernación y 30 talleres de encuadernación y cosido.