Nuevas drogas: preocupa a la ONU la situación en el país

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Operativo-Gesell-ONU-ARCHIVO-CLARIN_CLAIMA20130627_0001_17Presentó ayer un informe en Viena en el que señala la penetración de estas sustancias sintéticas en la región. Sostuvo que el consumo en Argentina “no es insignificante”. Y que crece en todo el mundo.

 

 

El mercado de nuevas sustancias psicoactivas crece de manera sostenida en todo el mundo, fundamentalmente en Europa, donde un sistema de vigilancia monitorea la aparición de cada una de éstas. El crecimiento, según alertó ayer desde Viena (Austria) la Organización de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD) amenaza también la región sudamericana, incluida la Argentina.

El informe de la ONUDD explica que la cantidad de Nuevas Sustancias Psicoactivas (NPS) también aparece en el mercado de América latina. “Por caso, el uso indebido de la ketamina ha sido reportado en los relevamientos locales, notablemente en los dos países más grandes del Cono Sur”, explica el documento, en referencia a Brasil y a la Argentina, para la que informa una prevalencia de vida (personas que alguna vez en su vida usaron esta droga) del 0,3% en la población de 12 a 65 años.

No obstante, aclara el texto de la ONUDD que todavía los índices de prevalencia son más bajos que los que se registran en el Reino Unido (2,2%), Australia (1,4%) y Estados Unidos (1%).

La ketamina es un anestésico para animales que se produce desde la década de 1960, se consigue en las veterinarias y se (mal) usa como droga por su potencial poder alucinógeno. A pesar de que la ONUDD la incluye entre las NPS, en Argentina se le da el uso indebido de psicoactivo desde hace al menos más de 10 años, según especialistas consultados por Clarín. Se consume en general por vía oral, en líquido, o se aspira, en polvo, como la cocaína.

A pesar de la baja prevalencia de consumo de la ketamina, la ONUDD aclara que “su uso no es insignificante”, ya que equivale a la mitad de la prevalencia de vida en éxtasis (0,6%) y un poco por encima de las anfetaminas no prescriptas (0,2%) y de la pasta base o paco (0,1%).

Otro parámetro que usa el organismo mundial para medir la amenaza es el análisis de las búsquedas en Google de los nombres de estas drogas en usuarios de la región entre 2005 y 2012. “En América latina se revela un interés en los términos ‘ketamine’ o ‘ketamina’, no sólo en Argentina y Brasil, también en Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela”.

Naciones Unidas explica que las NPS empezaron a emerger en América latina, aunque aclara que los niveles de consumo son menores que en Europa o América del Norte. Además de la ketamina, países como Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá y Uruguay reportan otras “nuevas sustancias”, como drogas a base plantas, piperazina (un medicamento de uso veterinario que se está convirtiendo en una alternativa barata a la cocaína) o cannabinoides sintéticos (generación de THC artificial). El informe focaliza apariciones en Brasil (de mefedrona y DMMA) y Chile (“Hierba María” y triptamina). Pero no hace foco en nuevas sustancias en Argentina.

Al respecto, fuentes gubernamentales relacionadas a la política de drogas y narcotráfico aseguraron a Clarín que ninguna de las drogas mencionadas en el párrafo anterior están apareciendo por el momento en Argentina. “ No hay consumo de piperazina ni han llegado el cannabis sintético ni la cocaína sintética.

En el caso de la ketamina, su uso indebido es de larga data, no entra en la lista de drogas nuevas”, explicaron.

“La velocidad y la creatividad del fenómeno es un desafío para el sistema de fiscalización internacional de drogas”, reconoció la ONU. La principal alerta está puesta en la producción de nuevas drogas en Europa. Los diferentes tipos de sustancias psicoactivas que se registraron según el sistema de vigilancia de ese continente pasaron de ser 166 en 2009 a 251 hasta mediados de 2012. Las drogas reguladas y prohibidas a nivel internacional son actualmente 234.

Según indicó la ONUDD, el combate de las llamadas drogas de diseño es especialmente difícil porque los productores con frecuencia aprovechan las zonas grises de la legislación y la composición química suele variar con respecto a las existentes.

Además, este tipo de sustancias psicoactivas, producidas principalmente en Europa y Asia, son comercializadas muchas veces como productos en apariencia inofensivos.

Sin embargo, el organismo señaló que es difícil estimar su efecto exacto sobre la salud y el potencial adictivo de las “nuevas drogas”, que son consumidas sobre todo por jóvenes, debido al poco tiempo que llevan en el mercado.

 

Fuente: Diario Clarín