Ordenan una nueva junta médica en el caso Ángeles

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13/08/2013 | 17:00 Lo solicitó esta tarde el juez Javier Ríos. La intención es tratar de determinar la mecánica de la muerte. Se evalúa la exhumación del cuerpo de la joven para una segunda autopsia.

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Caso Ángeles: piden una nueva junta médica (Informe de Gabriela Inglese).COMPARTIR
El juez Javier Ríos, quien investiga el crimen de Angeles Rawson, ordenó que se lleve a cabo una nueva junta médica para determinar la mecánica de la muerte y que se evalúe si se debe realizar una segunda autopsia.

Fuentes judiciales informaron a Télam que el magistrado, con el aval de la fiscal María Paula Asaro, ordenó que los resultados de la nueva junta médica estén dentro de 10 días.

El juez Ríos también le pidió al decano del Cuerpo Médico Forense que evalúe si es necesaria la exhumación del cadáver de Angeles para una nueva autopsia.

Además, el magistrado dejó al margen de la nueva junta al médico Héctor Félix Konopka, quien realizó la autopsia del cuerpo de la víctima, y pidió que se designe otro tanatólogo oficial, dijeron los informantes.

Según las fuentes, el juez estableció 72 puntos a aclarar en el nuevo peritaje médico, entre ellos, cómo murió Angeles, si se distinguen las lesiones vitales de las postmortem, si falleció antes de ser compactada en la basura, si fue golpeada y dejada inconsciente antes de ser arrojada con los residuos, si padeció estrangulamiento y si presenta signos de ataque sexual.

Por el caso, una primera junta médica con forenses oficiales y de la defensa del único acusado Jorge Mangeri (45) concluyó el 2 de agosto de este mes que la Angeles “padeció de un período agónico prolongado” y que no fue estrangulada, sino que murió por “aplastamiento” entre la basura en la que fue hallado su cadáver.

Esa conclusión la adoptaron el perito oficial Konopka, junto al médico legista y la genetista de la defensa, Adolfo Oscar Méndez y Gabriel Oscar Boselli.

Por su parte, el médico forense y la genetista de la querella, Jorge Vicente Quiroga y Primarosa Rinaldi de Chieri, consideraron, en disidencia, que “la muerte se produce con anterioridad a su compactación” y luego presentaron un informe complementario en el que señalaron que la víctima fue sofocada y estrangulada por su asesino durante un ataque sexual.

Sin embargo, según el dictamen de la mayoría, “el patrón equimótico que envuelve tercio superior de tórax descartaría mecanismos de asfixias de tipo mecánica como el lazo, ahorcamiento o confinamiento por la colocación de una supuesta bolsa plástica en la cabeza de la víctima”.

“Por otra parte -añadieron- los mencionados tipos de asfixias llevan a la muerte en plazo extremadamente corto, hecho que impide la aparición de neuronas rojas en hipocampo tal cual fue descripto en el informe histopatológico”.

Los peritos aseguraron que “la fuerza necesaria para poner en marcha el mecanismo de la asfixia traumática excede sobradamente la fuerza humana, por lo que se infiere que en el proceso intervino un elemento mecánico”.

Los expertos aclararon que “en este tipo de asfixia traumática la muerte no sobreviene en forma inmediata. Es más en algunos casos la victima fallece por una intercurrencia. Esto da un mayor asidero a la afirmación que Ángeles Rawson padeció de un periodo agónico prolongado”.

“En resumen, la muerte de Ángeles Rawson fue provocada por traumatismos múltiples producto de un aplastamiento del cuerpo sustancialmente en la parte torácica en sentido anteroposterior. Los hallazgos histopatológicos son coincidentes con una asfixia traumática producto de dicho aplastamiento”, concluyeron.

Angeles (16) desapareció el 10 de junio, en el barrio de Palermo, cuando regresaba de una clase de educación física y al día siguiente su cadáver fue hallado en la planta de tratamiento de residuos de la CEAMSE de la localidad bonaerense de José León Suárez, por lo que se estableció que la habían tirado a la basura.

Los investigadores creyeron en un principio que la chica pudo haber sido interceptada antes de regresar a su domicilio, pero las cámaras de un edificio ubicado a 20 metros de su casa determinaron que llegó al edificio donde vivía, en Ravignani 2360 a las 9.50.

La pesquisa se centró entonces en el núcleo familiar hasta que la madrugada del 15 de junio, Mangeri, encargado del edificio donde vivía Angeles, quedó preso tras incurrir en contradicciones y haberse autoincriminado cuando declaraba como testigo ante la fiscal Asaro.

La prueba principal contra Mangeri es el hallazgo de su ADN en muestras tomadas debajo de las uñas de tres dedos de la mano derecha víctima, lo que hace suponer que ésta lo arañó en un intento de defensa.

El 29 de este mes la Sala VI de la Cámara del Crimen debe resolver los dos planteos de nulidad presentados por la defensa y definir si confirma o modifica el procesamiento con prisión preventiva que el juez Ríos le dictó a Mangeri el 3 de julio por “homicidio agravado por alevosía”.