Paola y Martina aparecieron en una alcantarilla

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El cuerpo de Paola Acosta apareció en una boca de tormenta cerca del Puente Zípoli. La pequeña Martina estaba dentro, viva. Lizarralde, en Bouwer.

alcantarilla

Por Juan D’Alessandro

Una vecina de barrio Alto Alberdi salió ayer a barrer la vereda de su casa, como lo hacía todos los días: temprano. Quizá porque ayer era domingo y no había tráfico a las 8 de la mañana sobre el Puente Zípoli, pudo escuchar sin interferencias, nítidamente, el llanto desconsolado de una niña. Pero qué extraño: el llanto parecía provenir desde el suelo, desde abajo del pavimento. La vecina se asomó por una boca de tormenta ubicada casi en la esquina de Domingo Zípoli e Igualdad y el horror asomó desde la alcantarilla.

En ese sumidero inmundo y húmedo, plagado de basura, estaba el cuerpo sin vida de Paola Acosta, la mujer de 37 años que era buscada desde el jueves pasado. A su lado, Martina, su pequeña niña de 1 año y nueve meses, estaba con vida, llorando. El frío le había provocado a Martina un cuadro de hipotermia, pero también había colaborado para que el cuerpo de Paola no se descompusiera tan rápido.

“Es una boca de tormenta donde se unen desagües cloacales. Las personas no se acercan mucho, y quizá por eso, y por el ruido del tráfico que hay durante la semana, nadie escuchó a la nena antes”, dijo ayer un investigador policial.

Para rescatar a la niña, personal policial del GES destapó una tapa rectangular conjunta a la boca de tormenta, que está sobre la vereda. La pequeña presentaba algunas lesionesy fue rápidamente trasladada al Hospital Pediátrico.

Más de un día muerta. Los detectives de Homicidios tuvieron que esperar a que los peritos de la Policía Judicial rescataran el cuerpo de Acosta del interior de la alcantarilla. Al ver el cadáver, confirmaron que habían pasado varias horas desde la muerte: no presentaba ya rigidez cadavérica, proceso que comienza a partir de las seis horas posteriores al fallecimiento y desaparece después de las 30 horas siguientes.

El cuerpo estaba –según los peritos– a punto de comenzar el proceso de descomposición natural, situación que hubiera sido atroz para la pequeña niña, quien no hubiera sobrevivido. “Cuando lo encontramos, el cadáver prácticamente no despedía olor”, confirmó un investigador que estuvo en el lugar.

El cuerpo de Acosta presentaba varias heridas en zona del abdomen y en los brazos, estas últimas, típicas lesiones que presenta quién intenta protegerse de un ataque. Los resultados de la autopsia estarían disponibles después del cierre de esta edición, en la madrugada de este lunes. Sin embargo, todo hace presumir que la mujer fue atacada con un arma blanca, que ayer no había sido encontrada.

La autopsia iba a arrojar uno de los resultados más necesarios para la investigación: la fecha exacta de la muerte de Acosta. Así se sabrá cuánto tiempo pasó el cuerpo de la mujer en esa alcantarilla.

La boca de tormenta está situada en la vereda de una panadería del barrio. Aparentemente, el detenido, Gonzalo Lizarralde, solía frecuentar este lugar, ya que él realizaba el reparto de sánguches que producía la empresa de su familia, ubicada a 10 cuadras, en barrio San Salvador.

Velorio. Según informó su hermana, el velatorio de Paola Acosta comenzó anoche, en una sala de boulevard Mitre 63.

Eve Flores -Fiscal especialista en violencia de género- “Se están practicando varios allanamientos en todos los lugares posibles; estamos buscando el arma homicida y si hay restos de ropa. Todavía falta corroborar si ambas estuvieron en la alcantarilla desde la noche del miércoles, o si estuvieron en otro lado. Y resta determinar si esta persona contó con colaboración, y si efectivamente fue así, de qué tipo”.

Buscan posible cómplice. El expediente por este caso volverá hoy a manos del fiscal Miguel Oyhanarte. Sin embargo, durante el fin de semana recayó en la fiscalía de turno, correspondiente a la fiscal Eve Flores, especialista en casos de violencia de género. Flores imputó a Lizarralde de homicidio calificado en perjuicio de su ex pareja y en relación a la niña, sumó ayer la imputación por abandono de persona calificado por el vínculo.

“Se están practicando varios allanamientos en todos los lugares posibles; estamos buscando el arma homicida y si hay restos de ropa. Todavía falta corroborar si ambas estuvieron en la alcantarilla desde la noche del miércoles, o si estuvieron en otro lado. Y resta determinar si esta persona contó con colaboración, y si efectivamente fue así, de qué tipo”, le dijo anoche la fiscal a este diario.

“Lo más importante es atender la salud de la niña, que afortunadamente está viva”, destacó Flores.