Por la magia de Riquelme, Boca avanzó a cuartos de final

0
159

16/05/2013 | 06:10 Empató 1-1 con Corinthians en Brasil. El “10” del “Xeneize” abrió el marcador con un golazo. Paulinho niveló para el local. En la ida, el equipo de Bianchi ganó 1-0. Newell’s será el próximo rival.

 

Gol de Boca (Juan R. Riquelme)COMPARTIR
1 de 2
Boca Juniors, que había ganado en la ida 1-0, empató anoche en un tanto con Corinthians de Brasil, en San Pablo, se vengó de la última final perdida ante el mismo rival, y clasificó para los cuartos de final de la Copa Libertadores de América.

Juan Román Riquelme, de brillante labor en su retorno tras una una lesión, adelantó en el marcador a Boca a los 25 minutos de la primera parte, mientras que Paulinho empató para los brasileños, a los cinco de la etapa final.

En cuartos de final, con la ida el próximo jueves en Buenos Aires y la revancha la semana siguiente en Rosario, Boca se enfrentará con Newell’s Old Boys, que dejó en el camino a Vélez Sarsfield, por lo que ya está garantizado un equipo argentino en semifinales.

Fue inteligente el planteo de Boca desde el inicio, con tenencia de la pelota, parado en campo rival para no pasar sobresaltos, con el retorno de Riquelme, tras superar un desgarro sufrido el 21 de abril, para manejar los tiempos que le convenía.

A los 7, la máxima figura de la historia de Boca probó desde afuera del área con un remate bajo que se fue cerca del palo izquierdo de la meta custodiada por Cassio Ramos.

Un minuto después, el árbitro paraguayo Carlos Amarilla cometió su primer error grave de la noche, cuando ignoró una clara mano del defensor Leandro Marín, que significaba penal para el local y roja por doble amonestación para el jugador de Boca.

Siguió Boca con una sólida tarea en el mediocampo, sin refugiarse cerca del arco de Agustín Orión y le tapó los caminos ofensivos al dueño de casa, con Walter Erviti como socio importante para Riquelme.

A los 23, la terna paraguaya cayó en el otro fallo condicionante para la serie, cuando Romarinho ingresó al área habilitado y anotó para el actual campeón de América y del mundo, pero el asistente Rodney Aquino cobró posición adelantada.

El clima efusivo de los 40 mil hinchas locales, que con un aliento constante empujaban a sus jugadores a igualar la serie, desapareció con la lámpara mágica de Riquelme, quien convirtió desde afuera del área un golazo contra el ángulo derecho del arquero, cuando lo más sensato era un centro al área.

Ya con la ventaja a su favor, con una línea de juego prolija y algunas genialidades más de Riquelme, como una habilitación para Nicolás Blandi, que desvió Cassio Ramos a los 33, los dirigidos por Carlos Bianchi se fueron al descanso con una actuación colectiva compacta, más allá de los fallos de los jueces.

Sin embargo, toda la tranquilidad que disfrutó Boca en la primera etapa se vino abajo en seis minutos tras el descanso.

Corinthians, que necesitaba tres goles para seguir en carrera, contó con el ingreso de Alexandre Pato y en la primera jugada Orión salvó ante un remate a quemarropa de Danilo, mientras que el defensor Paulo André cabeceó, luego de un corner, cerca del poste derecho.

Era un plano inclinado el terreno y, a los 5, Emerson envió un centro desde la derecha para un Paulinho sin marca, quien con un cabezazo cruzado empató el partido.

Lejos de reaccionar, una vez que sacó desde mitad de cancha, Boca estuvo a punto de pasar a perderlo, pero Orión le achicó bien en la salida al peruano Paolo Guerrero, cuando los argentinos eran un desconcierto total en todas las líneas.

Blandi estuvo cerca de devolverle la paz a los visitantes, con un remate detenido en dos tiempos por Cassio Ramos a los 9, mientras que a los 13, con todo el arco a su merced, luego de un rebote del arquero tras un tiro de Riquelme, definió por arriba del travesaño.

Corinthians siguió yendo al ataque con un Paulinho inspirado, y bien acompañado por Pato, y Orión salvó con una reacción espectacular una definición de pecho del autor del empate cuando se jugaban 14 minutos.

Con un Riquelme, quien no jugaba desde el partido ante Belgrano por el Torneo Final, extenuado, Boca no tenía la pelota en campo rival y el equipo aguantaba los embates muy cerca de su área.