Problemas defensivos en Boca: el dolor de cabeza de Arruabarrena que atormentó a Carlos Bianchi

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El conjunto “xeneize” volvió a sufrir inconvenientes en la última línea después de haber remontado su nivel de juego. Racing le dio vuelta el partido y preocupó al entrenador. “Chiqui” Pérez, el apuntado para entrar.

 

Los hinchas de Boca ya conocen la imagen del final que se puedo ver ayer en la Bombonera. El retrato que se cansaron de ver durante el año y medio que tuvo a Carlos Bianchi al frente del equipo, y que generó su expulsión por una continuidad de malos resultados. Boca perdió pero, lo más peligroso, es que lo hizo por cometer los mismos errores del pasado.

“Cometimos errores nuevos y otros que se están haciendo habituales”, dijo Rodolfo Arruabarrena, después de que Racing le diera vuelta el partido a su equipo, en su cancha y en poco más de diez minutos. Gustavo Bou, la figura de la “Academia” en tiempos de resurrección, convirtió dos goles en el primer tiempo de 17 minutos y le generó un dolor de cabeza al “Vasco”.

Los dos goles del conjunto de Diego Cocca surgieron por errores defensivos de Boca. El equipo de la Ribera salió dormido al campo de juego y padeció la falta de atención en los primeros minutos del encuentro. Racing le ganó desde lo táctico y desde lo anímico.

A los 5′ Aued tira un centro al área, Milito recibe con comodidad a pocos metros de Orion, y le deja servida la pelota Bou que remata de derecha y marca el 1 a 1 ante la impávida mirada de los defensores. Echeverría, Magallán y Colazo llegaron tarde, mientras que Gago y Erbes solo pudieron mirar al atacante de Racing.

A los 15′ volvió a aparecer Bou. Un centro de Acuña pasa por arriba de las cabezas de Magallán y Echeverría (los dos centrales), y cae en el área chica para que el delantero cabecee solo frente a Orion. Ambos goles se generaron por un desorden táctico que el equipo había mostrado en el último encuentro ante Banfield, en el que le empataron en el minuto final.

Las lesiones del Cata Díaz y Juan Forlín afectaron el funcionamiento. Ambos estarán ausentes durante un mes, y Arruabarrena deberá fortalecer su última línea si quiere remontar en el campeonato. Los centros frontales fueron un problema para la dupla central y los laterales sufrieron porque quedaron desacoplados del centro de la defensa.

Boca enfrenta a Quilmes el domingo y luego a River en el Monumental. No hay tiempo para probar nuevas defensas. La duda del técnico ahora pasa por mantener a Magallán, de flojo nivel ante Racing, o darle la oportunidad a “Chiqui” Pérez, que ayer estuvo en el banco de suplentes.

El ex defensor de Belgrano le podría aportar altura, voz de mando y rusticidad a la defensa.Pérez fue de la partida en el último Superclásico disputado en Núñez y podría volver a serlo si el entrenador decide mover piezas en el fondo. Arruabarrena se fue muy disconforme por la actuación de la última línea y podría hacer un cambio para recibir a Quilmes.

Al igual que en el ciclo de Bianchi, Boca sufrió problemas defensivos. Desacople, desprolijidad, ausencia de criterio, falla en el juego aéreo, y falta de unión entre defensores y volantes, resultaron ser las deficiencias que terminaron generando la derrota del “xeneize”. Poco tuvo que ver el equipo que ayer jugó ante Racing, con el que mostró carácter y dinamismo en los primeros encuentros de la era Arruabarrena. El “Vasco” ´piensa para poder cambiar.

 

Fuente: Infobae.com