Sin solución a la vista, sigue el paro de los choferes de larga distancia

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la-negociacion-salarial-1703738w300Roberto Fernández, secretario general de la Unión Tranviarios Automotor, dijo que no levantarán la medida de fuerza hasta que no se garanticen los aumentos.

 

Ya pasaron casi 48 horas desde el inicio del paro de choferes de larga distancia, quereclaman un aumento salarial del 23% , y, por el momento, no hay una solución a la vista. Desde Unión Tranviarios Automotor (UTA) mandaron esta mañana un mensaje claro: hasta que no haya una respuesta y una solución, la medida de fuerza no se levanta.

“Somos 22 mil trabajadores y vamos a defender nuestros derechos”, dijo en diálogo con Radio MitreRoberto Fernández, secretario general de la UTA. Y advirtió que la situación, lejos de mejorar, ha empeorado.

“Están diciendo que van a precarizar y despedir. Se lo dijimos al Gobierno. Yo estoy esperando la llamada de algún funcionario”, señaló Fernández. En ese sentido reconoció que le dijeron que iban a dictar una resolución, pero esa medida no sirve de nada. “Le respondí que no tenía sentido, porque los empresarios aseguraron que no la iban a acatar”, dijo.

El paro de choferes de larga distancia que lleva adelante la UTA, desde el jueves a las 14, dejó a miles de personas varadas . La reunión que se llevó a cabo ayer en Casa Rosada para destrabar el conflicto, y de la que participaron miembros del gobierno nacional y de empresarios del transporte, fracasó.

“A mí no me gusta tener que hacer medidas de fuerza. No somos políticos, somos trabajadores”, dijo Fernández. Los empresarios por su parte insisten en que la crisis que atraviesa el sector, por el retiro de subsidios en enero del año pasado, y las dificultades para competir con los precios de Aerolíneas Argentinas les impiden afrontar la suba salarial del 23 por ciento que reclaman los trabajadores de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).

Mientras tanto en Retiro se viven horas de angustia y bronca..Grupos que conversan entre ellos, mamás que entretienen a sus hijos, otros que se acercan a las pocas ventanillas en donde había empleados.

 

Fuente: Diario La Nación