Stiglitz advirtió sobre los riesgos de no tener estadísticas adecuadas

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los-numeros-del-indec-1703669w300El Nobel de Economía, de buena sintonía con el Gobierno, cuestionó las políticas argentinas.

 

NUEVA YORK.- Sin estadísticas adecuadas no se puede conducir la economía. Ese principio, indiscutible en casi todos lados, fue el eje de una charla del premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz , con periodistas argentinos, durante una conferencia sobre libertad de prensa en la Universidad de Columbia.

“No se puede dirigir la economía si no tenés estadísticas adecuadas. Es como conducir un auto sin podómetro. No querés hacer eso”, dijo Stiglitz, al hablar sobre la manipulación de las cifras oficialessobre la Argentina.

Stiglitz, uno de los economistas preferidos de la presidenta Cristina Kirchner, fue uno de los participantes ayer de la conferencia “Libertad de Prensa, Estándares de la prensa y democracia en América latina”, que se realizó en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia, en el Día Mundial de la Libertad de Prensa.

Luego de su presentación, respondió preguntas de periodistas argentinos presentes en la conferencia, en la cual la situación del país fue uno de los ejes excluyentes: en Columbia, se discutió sobre la ley de medios y el conflicto judicial del Gobierno con el Grupo Clarín, el cepo publicitario, y los embates del oficialismo a la libertad de expresión en el país.

Stiglitz brindó una charla en la cual defendió la competencia en el mercado de medios y el acceso a la información, dos elementos, dijo, que son cruciales en una democracia. A la hora de hablar sobre la Argentina, el Nobel dijo que la última vez que vio a Cristina Kirchner fue hace un año y medio, y que habló muy poco de inflación. “Ella no está muy interesada en hablar de eso”, dijo, con una sonrisa.

La sintonía entre el kirchnerismo y Stiglitz cobró vigor cuando ambos encontraron un punto en común: la crítica al FMI. Además, Stiglitz es uno de los economistas enemigos de los ajustes y defensores del crecimiento, una visión compartida con la Casa Rosada.

Cuando se le preguntó si había notado la suba de precios en sus últimas visitas a la Argentina, Stiglitz dijo que él va a muchos lugares y no vive el alza de precios de la misma manera que alguien que vive en el país. Además, el tipo de cambio varía, advirtió. “Y, obviamente, los economistas se preocupan cuando hay tipos de cambios múltiples”, agregó luego, cuando se le recordó que ahora en el país conviven un dólar oficial y un dólar paralelo.

Conocedor de los debates que genera la inflación, Stiglitz mencionó una de las discusiones actuales en la economía de Estados Unidos: si los pagos de la seguridad social, uno de los componentes centrales del gasto público, se ajustan por una de las estadísticas de inflación para moderar su aumento y ayudar, así, a corregir el déficit fiscal. En Estados Unidos, hay varias medidas de la inflación, y demócratas y republicanos no se han puesto de acuerdo cuál aplican para ajustar los pagos jubilatorios, si es que deciden hacerlo. “Eso ilustra la idea de que estos números son complejos”, apuntó. El economista también se refirió a la razón central que llevó a la Casa Rosada a manipular la inflación: los pagos de la deuda.

“Parte de la ironía -afirmó- es que si se mide de manera adecuada PBI nominal, y se subestima la tasa de inflación, se sobrestima la tasa de crecimiento y entonces se tiene que pagar más por sus bonos del PBI. Se están subsidiando los bonos”, apuntó.

 

Fuente: Diario La Nación