Tras las denuncias, Salud va a Bell Ville

0
132

Después de la difusión de las imágenes del estado de los pacientes psiquiátricos y del contexto edilicio, el ministro Carlos Simon viajó para entrevistarse hoy con autoridades locales. Analizan si adelantar obras y sumar personal. Ya hay dos causas judiciales.

Tras la difusión de las impactantes imágenes que muestran el precario estado edilicio y asistencial de un pabellón psiquiátrico del Hospital José A. Ceballos de Bell Ville, casi toda la conducción de la cartera de Salud de Córdoba viajaba anoche a esa ciudad del sudeste cordobés, a 250 kilómetros de la Capital.

El equipo, encabezado por el ministro Carlos Simon, se reunirá con las autoridades sanitarias locales y con Guillermo Tomas, director del hospital. También estaría presente el titular del área de Salud Mental provincial, Osvaldo Navarro.

El objetivo es analizar la preocupante situación, relevar de cerca los problemas de la institución y evaluar la posibilidad de adelantar obras edilicias que, afirman desde el Ministerio, ya estaban planificadas. Por ejemplo, la construcción de baños, que arrancaría hoy o mañana.

También podría sumarse personal para asistencia, como talleristas que colaboren en la contención de los enfermos.

Tras la publicación de las imágenes tomadas por la legisladora del Frente Cívico Liliana Montero –que muestran techos y pisos en mal estado, humedades, falta de higiene y personas desnudas y con signos de escasa o nula asistencia–, Simon recibió a La Voz del Interior y explicó parte de la situación.

Sus argumentos se basan en tres ejes: el primero, acerca del tipo de interno que recae en la institución: “Son personas con retraso mental profundo, que no controlan esfínteres y que se sacan la ropa. Algunos, incluso violentos. Sus familiares no los quieren tener y todo el peso recae en el Estado”, dice.

En segundo lugar, destaca la cantidad de obras que se realizaron este año, y que no fueron fotografiadas. Por ejemplo, una nueva cocina y un lavadero. Aún no se habilitan porque resta licitar la compra del equipamiento. Y hay un plan para una renovación integral edilicia que costará tres millones de pesos, que seguramente se adelantará. De todas maneras, admiten que el edificio excedió su vida útil (es de 1921), que falta mucho por hacer, que hay atrasos propios de la lógica administrativa, y que será muy difícil mejorar esa imagen.

Por último, Simon destaca que su gestión incorporó 239 trabajadores en el área de Salud Mental, y que si bien aún no es suficiente, eso incluye 10 enfermeras en el psiquiátrico de Bell Ville.

“Nunca pensé que vería algo así”, dijo Montero al relatar las náuseas que sintió al entrar a ese lugar, donde tomó las fotografías que motivaron una denuncia penal.

Los reclamos acerca de la realidad del Hospital Ceballos se ventilan desde fines del año pasado en Bell Ville.

A eso se le agregan otros cuestionamientos y denuncias, tanto sobre este como otros establecimientos psiquiátricos de la provincia, por parte de trabajadores, docentes y profesionales que solicitan mayores recursos y reformas edilicias.

Investigará Anticorrupción

Denuncia penal. Los legisladores Liliana Montero, Graciela Sanchez y Santiago Clavijo (Frente Cívico) presentaron ayer una denuncia por la “probable comisión del delito de abandono de persona y violación a los deberes de funcionario público”, respecto de la situación en el Complejo Alborada del Hospital de Bell Ville. La causa recayó en el fiscal Alejandro Moyano, quien dijo que la girará a Anticorrupción (fuero penal económico), donde ya se investiga una causa similar sobre otros establecimientos psiquiátricos en Córdoba.

Repercusión. El informe publicado ayer por La Voz del Interior fue replicado por medios provinciales y nacionales, que difundieron las dolorosas imágenes de los pacientes y el precario contexto en el que están internados.

Encierro. La Comisión Provincial de la Memoria (CPM) resolvió implementar la realización de un informe periódico sobre la situación de los Derechos Humanos de las personas en condiciones de encierro en Córdoba. Entre ellas, las de “cárceles, hospitales psiquiátricos, institutos de menores y geriátricos públicos y privados de la provincia”.

En la red social. Nuestros lectores compartieron su opinión en Facebook.

Elisa Gorosito Ardaist. “¡Qué indignación siento al ver la manera de vivir de esos pacientes que no sólo deben padecer su enfermedad sino la manera denigrante de pasar sus días en ese lugar! Pero lo que más indigna es que la gente que allí trabaja no se levante a protestar; ya están acostumbrados a vivir así…

Pablo Aichino. “Se tendrían que dar una vuelta por el de Oliva, también…”

Maria Inés Ferrari. “Yo estuve allí hace 16 años, internada 10 días. No estaba tan arruinado… es verdad que tratan a los pacientes como objetos irrecuperables… ¡pero nunca pensé que se llegara a tanto abandono! Autoridades: no son locos los que están allí, locos son ustedes por su egoísmo y mirar siempre para otro lado. Un poco de piedad, por favor!!!!!

Mariana Flores. “Terribles esas imágenes… y uno se asombra o se hace problema por pequeñeces”.

Nacho Cifuentes. “Para los que lamentablemente les toca de cerca no es una novedad. Otro ejemplo es el Ipad. ¿Qué somos? Y el gobernador quiere ser presidente…

Claudia Camiloni. “¡¡¡Un horror!!!! Y??? Me pregunto qué haremos al respecto… seguir viviendo como si nada, ‘total a mí no me toca de cerca’. Me duele terriblemente y me siento con mucha impotencia. Bien por la legisladora Montero que sale de su despacho, muestra la realidad y a la vez se permite ‘entrar’ en este mundo que también nos pertenece”.

Lili Galimberti. “Qué tristeza, qué indignación… pero más allá de eso, pensemos… ¿Qué podemos hacer?

María Florencia Juncos Valfre. “Una vergüenza… me pregunto: ¿esa gente no tiene a nadie que luche por sus seres queridos? Y la justicia? Y los derechos humanos? Somos una sociedad ciega y calma… permisiva… de ojos vendados… de ‘me salvo yo y el de al lado… bueno, que se las arregle’ Una pena estas imágenes…”.

Lorena Coceres. “¡Un horror! Hace muchos años tuve la oportunidad de ingresar al de Oliva y lamentable hoy me imagino que debe ser peor. También culpo a los familiares que ni siquiera se acuerdan de llevarles un poco de agua potable”.

Beatriz Silva. “Qué horror, por Dios… quién quiere tener a alguien de sus seres queridos ahí…”.

Lorena Negrette. “Qué locura, que bueno que se conocen estos casos. Muchos no se saben…”.

Nina Salmon. ¡Qué horror, pobre gente, qué indignante que el gobierno no controle eso ni aporte más para mejor atención”.

Silvia Sosa. “Eso no es nada nuevo. No se olviden cuando encontraron al paciente comido por los perros”.

Mäs información