Un mendocino coronó el Everest sin oxígeno extra

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Aventurero-mendocino-ascendio-veces-Aconcagua_CLAIMA20130521_0023_17Horacio Cunietti alcanzó la cima sin tanque de auxilio, lo que aumenta el riesgo de sufrir un edema pulmonar y cerebral.

 

 

 

A los 46 años, el mendocino Horacio Cunietti logró hacer cumbre en el monte Everest (8.848 metros de altura) sin oxígeno, lo que lo convierte en el tercer argentino en lograr esta hazaña. Tuvo que soportar el frío extremo, un viento con ráfagas de 150 kilómetros por hora y esperar varios días en el campamento de altura hasta que llegara la “ventana de buen tiempo” que le permitiera subir hasta la cima.

Lo logró el sábado a las 7 (22 horas de Argentina) junto a sus compañeros Horacio Galanti y Allan Jonson, que sí utilizaron oxígeno.

El “techo del mundo”, como se conoce al Everest por ser la montaña más alta del planeta, se ha vuelto un destino cada vez más concurrido. Son pocos los días de buen tiempo que permiten intentar el ascenso a la cumbre y el tráfico de escaladores es incesante, lo mismo que ocurre en el Aconcagua (6.962 metros). Pero aún son muy pocos los que logran ascender los montes del Himalaya sin oxígeno, debido a que después de los seis mil metros aumenta el riesgo de tener un edema pulmonar y cerebral por el escaso oxígeno en la sangre.

Cunietti es profesor de educación física, instructor de andinismo y guía de montaña. Llegó 59 veces a la cumbre del Aconcagua por las distintas rutas: la Normal, el Glaciar de los Polacos y la difícil Vía Francesa. Integra una familia de andinistas y fanáticos del deporte aventura. Además del Aconcagua sumó experiencia en montañas de la Patagonia, el Norte Argentino, en Perú, Bolivia, Alaska y el Monte Dhaulagiri, uno de los que integra la cadena del Himalaya.

Estuvo más de un año preparando esta expedición al Everest. Junto a su equipo viajó en marzo a China y luego a Nepal. Comenzó el ascenso a principios de abril. La aclimatación a la altura les llevó 10 días en el campamento base a 5.500 metros de altura.

La expedición fue llamada Extreme Everest 8850. Incluyó una misión solidaria con asistencia al hospital Kunde, el único de la región Khumbu Solo y a la escuela Namche Bazar. Con el acompañamiento de 150 sherpas (como se denominan a los pobladores de Nepal que asisten a los escaladores), los tres expedicionarios limpiaron la basura acumulada en varios campamentos de altura. Fueron 180 kilos de basura y unos 50 tubos de oxígeno que otras expediciones habían dejado en la montaña.

Cunietti es el tercer argentino en hacer cumbre en el Everest sin oxígeno, una hazaña que sólo habían logrado el mendocino Heber Orona, en 1999 y a los 27 años; y el chubutense Mariano Galván, en mayo de 2012 y con 32 años. “Sin oxígeno el ascenso es más lento, muy arriesgado. Hay muchas personas que creen que pueden hacerlo, pero luego se dan cuenta que necesitan soporte”, describe Orona.

Ahora Cunietti está emprendiendo la vuelta. Logró tomar contacto con su familia durante escasos segundos el sábado, cuando en la cumbre utilizó un teléfono satelital. Orona recuerda que en 1999 sólo había fotografías y filmaciones para documentar el logro, pero ahora la tecnología permite transmitir al instante la hazaña. Así lo hizo ayer el escalador inglés Daniel Hughes, quien logró hacer la primera emisión de una videollamada desde la cima del Everest con la BBC de Londres.

 

Fuente: Diario Clarín