Una noche bajo el agua con show y boxeo

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600x0_658002Sergio Martínez retuvo el título de campeón mundial de los medianos frente a Martin Murray, en una noche donde el color del espectáculo se mezcló con el deporte y el agua amenazó con suspender la pelea

 

 

 

 

 

Llovió sin parar. El agua salpicó las veredas y se deslizó por las calles de Liniers. En las afueras del estadio José Amalfitani la gente se acurrucó debajo de los paraguas, para intentar que la lluvia no le mojara hasta el último dedo del pie. “Maravilla” puedo concentrar 40.000 personas y hacerlas empapar hasta que se apaguen las luces del espectáculo.

La lluvia amenazó con una posible suspensión pero no pudo con la ilusión de la gente y la importancia de un evento inolvidable para el deporte argentino. Los organizadores respiraron profundo cuando cerca de las 21 el agua dejó de caer y la voz de Mariano Iudica retumbo en toda la cancha. Pero solo fue una ilusión pasajera. Los relámpagos iluminaron el cielo y otra vez la lluvia.

El agua no opacó un espectáculo en el que el deporte se llevó bien con el show. Cumbia, cuarteto, rock, música de todos los estilos sonó en la previa del combate. Y el público, resistente al clima, se puso de pie para disfrutar de una antesala donde predominó una canción bien futbolera. “El que no salta, es un inglés”, se escuchó  en cada rincón de la cancha de Vélez.

 

 

No hubo fútbol pero se vivió un clima similar en el estadio del “Fortin”. Cánticos desde el inicio hasta el final de la pelea, contagio de las melodías en las tribunas y un clima tenso que aumentaba con los golpes de Martin Murray sobre el rostro de “Maravilla”.

La máxima nota artística la puso Gustavo Santaolalla y Bajo fondo. De sus instrumentos salió un himno nacional distinto, popular y pegadizo. Una mezcla de cumbia y rock que marcó la diferencia con otras versiones ya conocidas de la canción.

 

 

René de Calle 13 también aportó una cuota de música al show. Ingresó cantando junto a “Maravilla” Martínez . El quilmeño es fanático de la banda y ya había ingresado con su música a la pelea que protagonizó con Julio César Chávez Jr.

El combate fue el plato principal de la cena. Una lucha en la que el argentino no pudo superar a Murray arriba del ring pero que le bastó para retener el título mundial de los medianos. El presentador Michael Buffer también tuvo su protagonismo. Su frase “Let’s get ready tu rumble” (Prepárense para luchar) abrió la pelea y generó en el público la ilusión de que Liniers tenía un parecido a  Las Vegas.

 

Infobae